14:30 hora chilena. Ciudad del Cabo. Ambos equipos se eliminan entre sí por el segundo cupo de su grupo, escoltando a Holanda, que juega con Camerún teniendo la clasifación asegurada.
POR ÁLVARO DIAZ

Dinamarca:
Los daneses ganaron la Eurocopa del ’92 después de entrar al torneo por la ventana, reemplazando a los yugoslavos que se encontraban enfrascados en una sangrienta guerra. Era el comienzo del fin de una época gloriosa de jugadores como Soren Lerby o Michael Laudrup. Después llegaron a cuartos de final en Francia ’98 y a octavos en Corea-Japón 2002, y lentamente se han ido desvaneciendo, como Hungría y Checoslovaquia hace 50 años, Polonia hace 25 y Bulgaria hace 15. Si les va bien, será una resurrección.

Japón:
Con su fútbol ni fu ni fa, los japoneses suman con esta su cuarta participación en un mundial, y todo indica que tienen garantizado su cupo de aquí a la eternidad mientras su tierna hinchada la compongan los pichones favoritos del mercado turístico futbolero. Basta con decir que durante varías temporadas la camiseta más vendida del fútbol italiano fue la de Hidetoshi Nakata, estrella del humilde Perugia, por la que sus compatriotas se abalanzaban sin complejos a pagar los ochenta euros que costaba. Si algo tiene claro la FIFA es que con Japón adentro cualquier torneo es un negocio redondo.