Jacqueline Van Rysselberghe cede a presión y renuncia a intendencia del Bíobío


Después de más de dos meses de estar en el ojo de la tormenta, Jacqueline Van Rysselberghe presentó su renuncia a la intendencia del Bíobío, frenando la acusación constitucional en su contra. Además de evitar la prohibición del ejercicio público que podría imponerle el Parlamento, el gesto busca apaciguar las aguas entre la Coalición por el Cambio.

Era la piedra en el zapato de la relación entre los partidos de la coalición de Gobierno y su empeño en mantenerse en su cargo estaba comenzando a agrietar un conglomerado que en muchos aspectos parece estar unido con chile. El caso de la intendenta del Bíobío amenazaba con convertirse en una bola de nieve cuyas concecuencias podrían llegar incluso a amenazar la gobernabilidad del presidente Piñera.

Sin embargo, Jacqueline van Rysselberghe decidió cortar por lo sano y presentó su renuncia al mandatario, después de ser fuertemente cuestionada por supuestamente ofrecer beneficios a personas que no eran damnificadas del terremoto y tsunami del año pasado.

La intendenta anunció su renuncia después de reunirse con Piñera en  la Moneda y en una breve conferencia de prensa defendió su gestión al frente del Gobierno regional en la zona más castigada por la catástrofe.

“Después del terremoto asumí la región angustiada, de rodillas, en medio de saqueos sin servicios básicos y sin ninguna garantía de orden público. Fuimos capaces de abordar la emergencia de manera exitosa y de asentar las bases de la reconstrucción”, afirmó.

Van Rysselberghe se encontraba en el centro de la polémica desde que el senador Alejandro Navarro reveló una grabación de audio en la que la intendenta prometía a un grupo de pobladores que les procuraría viviendas manipulando supuestamente las ayudas asignadas para los damnificados por el sismo.

Sus palabras motivaron las críticas de la oposición y también del oficialismo, sobre todo en las filas del partido Renovación Nacional (RN), socio de gobierno de la Unión Demócrata Independiente (UDI), al que pertenece la intendenta.

La oposición incluso presentó la semana pasada en la Cámara de Diputados una acusación constitucional contra Van Rysselberghe para destituirla.

Algunos parlamentarios del Gobierno amenazaron con apoyar la iniciativa, situación que tensó la convivencia entre los partidos que conforman la Alianza oficialista chilena.

Por esto, Van Rysselberghe dijo hoy que espera que con su gesto se calmen las aguas en la coalición de centro-derecha.

“Sigo creyendo que la política es una actividad noble y por eso espero sinceramente que con mi renuncia vuelva la unión a la Coalición por el Cambio y podamos seguir trabajando por lo que más importa, que es el bienestar de todos los chilenos”, manifestó.

Van Rysselberghe, que el día del terremoto ocupaba la alcaldía de de Concepción, dio las gracias al presidente Piñera por su “permanente confianza y cariño” mientras desempeñó el cargo y a la UDI por su apoyo en “circunstancias muy complejas”.

En tanto, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, agradeció en nombre del Ejecutivo el “gran gesto” de la intendenta, a quien calificó como una “líder política de tremendo coraje”.

El Gobierno “quiere agradecer el gesto grande que ha tenido la intendenta y presentar la renuncia en un momento en el que todos sabemos que se estaban viviendo momentos complicados”, indicó Hinzpeter.

A pesar de que su gestión generó “opiniones diversas”, Hinzpeter resaltó que se trata de “una mujer valiente, que ha trabajado inquebrantablemente con una solidaridad profunda con la gente más afectada por el terremoto de la región del Biobío”.

La opositora Concertación valoró positivamente la renuncia de la autoridad regional, aunque el presidente del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade, lamentó la tardanza del Gobierno en tomar mediadas para solucionar la polémica.

“El Gobierno necesitó dos meses o más para darse cuenta que en el servicio público hay parámetros que se tienen que cumplir y que la impunidad no puede existir”, apuntó Andrade.

En la propia coalición de Gobierno, la diputada Marcela Sabat (RN) celebró este la renuncia de la intendenta de Van Rysselberghe, destacando que esto era justo y necesario.

“Bien por la región del Biobío”, disparó la parlamentaria a través de su cuenta de twitter.

Las declaraciones de la discordia

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