El presidente de la Mesa Ampliada de Iglesias Evangélicas, Emiliano Soto, explicó esta mañana a radio Cooperativa que es la propia Iglesia Metodista Pentecostal la que tendrá que decidir sobre el destino de Roberto López Rojas, presidente de esa institución quien fue denunciado ayer por la agencia EFE de haber sido agente de la Central Nacional de Información (CNI) en dictadura.

Soto, que reconoció que la información la manejaba hace al menos seis años, dijo que “cualquier acción que se haya realizado al interior de un organismo como la CNI es cuestionable”.

El líder de los evangélicos agregó además que López Rojas estuvo en la Armada y luego fue enviado a la CNI, donde se desempeñó -según él- en labores secundarias como tomar fotografías. Por eso, pese  a que el pastor Soto dice condenar las violaciones de derechos humanos, le quitó relevancia a las funciones de López al interior de la CNI.

Sin embargo, en el currículo que dio a conocer EFE ayer figuran cursos de perfeccionamiento en la CNI y en la Marina donde también operó como agente de la Dirección de Inteligencia de la Armada (Dirinta), entre ellos de “Inteligencia Naval”, “Capacitación de inteligencia operacional” y “Guerra especial”. Además, fue agente del Servicio Secreto de la Armada, con operaciones tanto en el ámbito interno como externo de la institución

Consultado por la agencia española respecto a sus funciones, López Rojas dijo que se sentía “orgulloso” de las funciones que cumplió “pues nunca estuve involucrado en ningún crimen”.

Senado

El presidente de la comisión de DD.HH. del Senado, Mariano Ruiz Esquide, dijo hoy que analizarán el caso e invitarán a representantes de las iglesias evangélicas, agrupaciones de DD.HH. y a la presidenta del instituto de Derechos Humanos a la instancia legislativa. “Es una noticia muy impactante y al mismo tiempo muy lamentable, porque todas las iglesias son puntos de referencia importantes para los Derechos Humanos como una de las materias más dolorosas que hemos tenido”, agregó.