“¿Si carreteo no puedo amanecer angustiado por la educación?”

Ésta es una pregunta prejuiciosa. Como cuando uno piensa en eso de si se puede ser facho y gay. O si se puede ser cuico y consciente-social.

Acá va: ¿Se puede ser Pablo Mackenna, hijo de Luis Fernando Mackenna Echaurren y Maria Teresa Dörr Zegers, casarte en Zapallar con Javiera Díaz de Valdés, ser socialité, salir del colegio Tabancura, catapultar tu fama de niño rico picado a malulo al chocar curado y aparecer animando el domingo pasado la marcha familiar por la educación?

Habla Mackenna:

-Estoy de acuerdo con el movimiento estudiantil. No estoy de acuerdo en todo pero cuando uno vota -por ejemplo a presidente- no le encontrai la razón en todo pero es el que más se acerca a tu visión de país.

-¿Votaste por piñera?
Habla Mackenna, como sacudiéndose de algo molesto:

-No.

-¿Por quién votaste?
-No voto.

-¿Por qué?

Habla Mackenna, como defendiéndose.

-No he votado nunca. Nunca me inscribí.

-¿No te quieres inscribir?
-(silencio largo) Sí.

-¿Por qué?
-Porque lo encuentro medio impresentable. Siempre lo he encontrado medio impresentable. Porque además parece que una de las grandes contradicciones de este movimiento -con el que adhiero- es que no estén inscritos po. Cuando tú querís cambiar las cosas hay ciertos mecanismos que son súper válidos como la democracia y el voto.

-¿Y entonces por qué no te has inscrito desde los 18 hasta ahora?
-No sé. Es curioso. La verdad es que siempre he opinado de política, me importa y muchas veces me ha tocado comunicar lo que pienso y, de repente cuando tenis esa posibilidad, que muchas veces vale mucho más que un voto, como que te olvidai de lo importante que es cada votito

-Quizás eso le pasa a los estudiantes…
-¿Pero sabís lo que pasa? Es que aquí hay un tema de que están pasando cosas súper interesantes y nadie las está leyendo. Por un lado está que lo de la educación es impresentable porque cualquier país, de ésos que se suponen que crecen mucho menos que Chile, tiene mejor educación. Cualquiera. Pero aquí lo que hay al final es una crisis de representatividad. Porque cuando ya nadie representa a nadie, se valida la calle. Y me parece bien lo que hacen los estudiantes. No tienen otra manera de demostrar lo que piensan pero tú no podis validar eternamente la calle como una manera de hacer las cosas.

-¿Ya se ha validado demasiado tiempo?
-Si lo que se viene para adelante es que todo se va a solucionar en la calle, no nos funcionó el sistema. Ojalá todo, a través de una representación concreta, volviera al cauce, volviera a la democracia, que la democracia representara de alguna manera a los movimientos sociales. Pero no lo hace. Entonces ahora están los del Congreso diciendo como diciendo: tráigannos la discusión para acá. Pero esa discusión no representa a nadie.

-¿Está más de derecha la derecha? Zalaquett queriendo sacar los milicos a la calle, Labbé diciendo que la Camila Vallejo está endemoniada…
-Acá los personajes endemoniados son justamente los como Labbé. A veces uno está en una suerte de paz social y pensai que podís convivir con el tipo que hacía tallas de cosas que no son divertidas porque es un tipo “particular”. Como cuando dicen: “Ay, da lo mismo, si Carlitos Larraín está loco”. Como el loquito del curso y está bien. Pero te dai cuenta de que el loquito del curso sigue hablando y cuando hay un conflicto inmenso sigue hablando, y nadie sale a decir: “Sabís, que se quede callado este hombre porque la verdad es que nos deja mal parados”. Entonces pensai: “¿Qué chucha: nadie se ha dado cuenta de que los deja mal parados? Eso significa que todos piensan parecido?” Y ahi sería pa’ la cagá…

-Tú creciste en una familia de derecha. Tu tío es Jovino Novoa…
-La familia es la gente que uno quiere. La que te tocó. Jovino está casado con la hermana de mi papá. Pensamos distinto. Tampoco es que sea un valuarte de la derecha, mi familia. Yo estuve en colegio opus dei pero mi familia no es opus dei. En mi familia hay de todo. No he habitado en un mundo tan sesgado tampoco. Además la familia es…

-La familia pesa…
-Sí. Pero la familia son tus hermanos. Por lo menos en mi familia, entre mis ocho hermanos, no tengo a nadie de derecha recalcitrante ni cercano eso.

-Hablabas en twitter de que tuviste críticas por tu participación en la marcha…
-Nos pasaron cosas pero nada distinto a lo que yo pensaba que podía pasar. A los que no entendieron les explico: por qué decir qué haces tú que nunca tuviste problemas para educarte defendiendo la educación. Es una payasada como frase. Es muy fácil pelear por lo que te falta. Cada uno pelea por lo que le falta. Eso es egoismo natural de cada persona. Pero la única forma de que los países avancen es tener la capacidad de empatía de querer que el otro reciba lo justo. O sea si tú queris que este país se arregle y me vai a mi a negar la posibilidad de defender lo tuyo, estai equivocado.

-Está el estereotipo tuyo de niño rico que juega a la oveja negra.
-¿Qué es jugar a la oveja negra? Es como: “No, es que carretea”, entonces ¿si carreteo no puedo amanecer angustiado por la educación? La única manera de que esto cambie es que no sólo los que tienen el problema lo vean como un problema si no que todo Chile lo vea como un problema.

Sigue, Mackenna:

-La derecha está dando palos de ciego. Yo creo que Piñera, personalmente, no entiende por qué le está pasando lo que le está pasando. Está con una angustia vital, pero no porque quiera solucionar los problemas de la gente, si no porque tiene un problema consigo mismo:no entiende qué pasó. No entiende por qué la gente no lo quiere. Y cuando buena parte de las decisiones que tomai tienen que ver con “cómo reconquisto, cómo miro para que me crean, cómo lo digo”, estai perdiendo el foco de los problemas reales, estai en un dilema que es absolutamente personal. Lo menos importante para todos nosotros es que Piñera descubra por qué no lo quieren. Y yo creo que él se gasta mucho tiempo del día tratando de descubrir eso y es muy poco interesante su dilema, porque es muy claro por qué no lo quieren.

-¿Por qué es incapaz de descubrirlo?
-Falta de costumbre.

-Falta de costumbre de perder…
-Sí. Y creer que las cosas se van arreglando sobre la marcha, no tiene conexión, no sabe leer. Igual nadie sabe leer. Yo creo que nadie sabe qué está pasando en Chile en este minuto. Solucionai lo de los estudiantes y solucionai un problema. Pero la crisis de representatividad no cambia.

-¿Qué hacer?
-Tenís que darle cabida a los jóvenes en el sistema porque los jóvenes son una parte demasiado importante del mundo hoy.

-¿Y eso cómo se hace?
-Yo no tengo idea pero tenemos que abocarnos a eso. Porque si no esto es eterno. Yo creo que hay que bajar la edad para todo. Me gustaría ver jóvenes en el Congreso. Además no hemos entendido nada respecto a esta revuelta social en Chile. La gente dice: bueno esto está pasando en todas partes del mundo. Y los ejemplos son pésimos: qué pasa en el norte de África, qué pasa en Inglaterra y sí, pero todos esos países tienen un factor en común que Chile no tiene: están con una cesantía de un 12 por ciento, entonces chucha, el día que nosotros tengamos además eso nos vamos al carajo.

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