La izquierda exige a todo el mundo pasar arrodillado, en penitencia, pero nunca reconocen un defecto propio. Cuando hasta hace tan poco defendían algunos la vía armada y tantas veces fomentan la lucha social, como pauta de vida. No, tienen que poder afrontar una dificultad que les ha salido al paso”.
Compartir
La izquierda exige a todo el mundo pasar arrodillado, en penitencia, pero nunca reconocen un defecto propio. Cuando hasta hace tan poco defendían algunos la vía armada y tantas veces fomentan la lucha social, como pauta de vida. No, tienen que poder afrontar una dificultad que les ha salido al paso”.



