Científicos argentinos inventaron un ladrillo apto para la construcción de casas. Pueden funcionar como aislantes del frío patagónico y tienen resistencia suficiente para ser parte del techo. No necesitan usar mezclas con cemento e incluye espacios para cañerías y cables de luz. Las provincias de Río Negro, Chubut y Neuquén fueron las más afectadas por la erupción del cordón volcánico.

Marianela Romero Hamsa y Álvaro del Villar forman parte de un programa de emergencia volcánica creado en 2011 coordinado por la Universidad Nacional de Río Negro para afrontar la tragedia que desató la erupción del Volcán Puyehue.

El Programa cuenta con apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y los creadores de este material esperan contar con una máquina para fabricarlos en la zona.

La ceniza que cubrió gran parte de la región patagónica argentina será de esta manera reutilizada para construir viviendas sociales a los mismos afectados por la erupción.

Los ladrillos hechos con cenizas volcánicas tienen la resistencia suficiente como para formar parte del techo y pueden funcionar como aislantes del frío patagónico. No necesitan además usar mezcla con cemento, ya que vienen con un sistema de encastres que permite unirlos y secarlos al natural. Incluyen espacios para cañerías y cables de luz.