En el comienzo de todo, alguien a quien muchos podrían llamar Dios, creo el porno. Todo lo demás es paja. Porno normal, porno amateur, porno famoso, porno chistoso, porno asqueroso, porno ilícito, porno en la calle: el porno de moda en Colombia.

El escándalo comenzó con la noticia de que -cómo podía ser posible- alguien había grabado uno de estos videos en una estación de bomberos de Puerto Colombia, cerca de Barranquilla.

El escándalo llegó a la prensa:

Pero claro, todos sabemos que en la prensa poco se puede mostrar y al poco rato de la denuncia, el video de Puerto Colombia era el más buscado de la web en ese país: todos querían ver cómo era que esa morena que las noticias denunciaban entraba en la estación, conocía a un bombero semidesnudo y palabras van, palabras vienen, comenzaba a juguetear con él. Obvio: los chistes de la manguera fueron los primeros.

Podríamos resumir el video. Podríamos decir que parte con una morocha moviendo el culito a una cámara, podríamos decir que después pasa lo que todos sabemos que pasa. Pero qué fome: Mejor ver lo que vieron los colombianos:

Después de mucha paja las autoridades anunciaron investigaciones. La cosa no se iba a quedar así, habría sumarios, despidos, persecución y las penas de las penas a quienes estuvieran detrás de la mancha al uniforme de la institución.

La cosa quedó en nada y Colombia siguió en su guerra hasta que salió un nuevo video. Esta vez la locación era una pista de paintball en la zona -no es chiste- de Bocagrande, en Cartagena. Aunque el recuerdo del video de los bomberos estaba fresco, el show esta vez no alcanzó las mismas proporciones por tratarse de un centro privado. Un nombrecito quedó dando vueltas: Culioneros.com. La productora de porno nacida en Colombia y que se había hecho famosa por filmar sexo arriba de buses turísticos como este:

El jueguito no terminó ahí. A comienzos de junio ya casi no se hablaba del escándalo de la prostituta y el guardaespaldas de Obama y saz: Cartagena volvió a ser el centro de una noticia empelota: Culioneros había grabado un video porno en el Castillo de San Felipe, emblema de la ciudad amurallada y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una morena que se hace pasar por guía de turismo. Un modelo que se hace pasar por turista. Intereses comunes, una cámara y manos arriba, calzones abajo:

Esta vez, el alcalde de Cartagena, Campo Elías Terán, se cabreó y anunció demanda para los juguetones de la cámara: “Solicité a mis abogados que revisen las viabilidades jurídicas para instaurar una denuncia penal contra la firma productora de este video, quienes al parecer tienen como costumbre realizar este tipo de grabaciones en diferentes ciudades del país”, dijo después de que las hazañas de la negra rellena fueran lo más buscado del país en internet. Curiosamente su demanda se basaba en que está prohibido hacer filmaciones con fines comerciales en el castillo.

Los diarios colombianos decían que el video era de Culioneros y que Culioneros era la filial local de la gigante gringa Bangbros.

En el porno la calma dura poco.

Comienzos de julio y la noticia parece repetida: tres mujeres, tres hombres, una cámara y el proceso es obvio salvo porque el comienzo de la partuza fue en el estadio Pascual Guerrero de Cali: aunque no tiran ahí. el video comienza en el estadio, donde las tres actrices que se hacen pasar por hinchas del América de Cali, hacen ejercicios de estiramiento con un hombre que usa una camiseta del Deportivo Cali. Después, obvio, tiran.

Así:

Celeste, una de las actrices, habló con la prensa después del escándalo: “Este alboroto se veía venir porque son sitios turísticos de la ciudad y la gente se va a escandalizar”, declaró a El Tiempo y confirmó que todos los videos los hacía Culioneros.

“Ellos van a las partes más bonitas de cada ciudad y tratan de hacer temáticas en los videos, así lo veo yo”, dijo. Y aunque no han salido al aire, anunció haber hecho dos grabaciones en la estación de trenes de Cali y en una plaza pública. Obvio, estos son hoy por hoy los videos más buscados en Colombia.