Con incidentes en varios puntos del Parque Bustamante y sus alrededores terminó la marcha convocada por los estudiantes secundarios, no autorizada por la Intendencia de Santiago. La intención de los escolares no alcanzó a entrar por la Alameda y fue dispersada por carabineros casi de inmediato, con el estreno de zorrillos y guanacos nuevos.

“Lamentamos los desórdenes, pero apuntamos a que es bastante sospechoso que la Intendencia, habiendo rechazado el permiso y teniendo poca disposición a dialogar y llegar a un acuerdo con un recorrido para una marcha pacífica, ahora se esté dando cuenta de varios buses quemados”, dijo la dirigenta secundaria Eloísa González, después de los desórdenes.

Sin embargo, los conductores de buses y varios testigos relataron que las micros sí fueron abordadas por encapuchados y muchos vieron bajar pasajeros de los buses cuando fueron aboradas por estos manifestantes.

Y la respuesta no se hizo esperar. “¿Hasta cuándo vamos a tener que tolerar, soportar o permitir que un grupo de dirigentes se sienta por sobre la ley, llame a marchas no autorizadas, llame a tomas de liceos o amenace con un mes de agosto violento?”, dijo el ministro vocero de gobierno hace un rato por los cortes de tránsito, barricadas y tres micros del Transatiago quemadas casi al mismo tiempo en Ramón Carnicer.

Dos de estas máquinas tipo oruga prendieron fuego en Avenida Marín con Ramón Carnicer, justo al final de la mini rotonda del parque Bustamante. Las dos al mismo tiempo y con una diferencia de escasos minutos con otra micro, también incendiada a la altura del metro Santa Isabel. Y los cortes y barricadas se siguieron en distintos puntos, ya pasadas las dos de la tarde.

Antes de que empezaran los problemas, la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, Aces, decía que las manifestaciones “se iban a seguir radicalizando si no hay respuesta de las autoridades”. Gabriel Boric, presidente de la Fech, culpó al ministro de Beyer la violencia desatada en las calles.

Esto es producto de la frustración acumulada de un movimiento estudiantil que no encuentra respuesta de la institucionalidad”, dijo el dirigente estudiantil y agregó que la quema de buses “era un montaje”, ante las suspicacias de los tres incendios simultáneos.

De todas maneras, el gobierno los responsabilizó a ellos. Chadwick dijo que ellos “saben que están abriendo las puertas al vandalismo y la delincuencia” y se preguntó: ¿Hasta cuándo vamos a tener que tolerar, soportar o permitir que un grupo de dirigentes se sienta por sobre la ley, llame a marchas no autorizadas, llame a tomas de liceos o amenace con un mes de agosto violento”.

Pidió todo el rigor de la ley mientras en Vicuña Mackenna todavía se escuchaban sirenas policiales.