El ahora ex no candidato presidencial, Laurence Golborne, decidió salir del closet eleccionario una semana después de las elecciones municipales y en una entrevista con el diario La Tercera se mostró dispuesto a competir primero con Andrés Allamand en primarias de la Alianza y luego con Michelle Bachelet en las presidenciales de fines de 2013.

“Independiente de la decisión del Presidente, que espero sea poder continuar colaborando con él para terminar esas tareas pendientes, yo estoy dispuesto y disponible para enfrentar el desafío de competir, para tener la opción de representar a nuestro sector en la presidencial de 2013, y me siento preparado para vencer a la candidata de la Concertación”, dijo el aún ministro de Obras Públicas, al tiempo que desconoció un inminente cambio de gabinete.

Junto a esto, el ex rescatador de mineros reconoció creer en la competencia y apeló a su historia personal de ascenso, de un oriundo de clase media. “Durante mi vida, las cosas no se me han dado fáciles y he tenido que competir para avanzar y obtener las metas que me he planteado. Sé también que esa competencia tiene que ser leal, propositiva, buscando construir y no destruir”, señaló.

Sobre las primarias en la Alianza, Golborne dijo que es el mejor mecanismo y se declaró disponible “para competir en buena lid, con altura de miras” y apeló su experiencia de vida, a la que echará mano en la precandidatura para transformarse en el abanderado de la Alianza.

“Yo sí estuve en la Posta de Maipú, con mi madre esperando que nos atendieran; sí estuve en los paraderos de micro yendo desde Maipú al Instituto Nacional; hice la cola en la panadería de la esquina para comprar víveres. En mi familia convivía el Chile diverso políticamente, desde una hermana comunista a un hermano de ultraderecha, y acogíamos y valorábamos esas diferencias y practicábamos la tolerancia. Esas experiencias permiten comprender al Chile cotidiano, al 80% de los chilenos que viven esa realidad día a día”, dijo.

Municipales y Bachelet

Después de desplegar una intensa campaña a favor de candidatos municipales de la Alianza, Golborne dice no haber perdido con la apuesta, a diferencia de la lectura que hacen en RN. “Me siento orgulloso de haber apoyado a cada uno de los candidatos que participaron en la elección. Orgulloso y feliz de aquellos que ganaron, y orgulloso y triste por aquellos que no. Si no somos capaces de entregar ese soporte, ¿cómo podemos a futuro pedir que sigan defendiendo nuestras ideas? Yo en la lealtad no me pierdo. En esa materia tengo el norte absolutamente claro, y para mí es un valor fundamental”, dice aclarando que ningún votante pensó que estaba votando por un candidato presidencial contra otro.

Sobre sus definiciones, Golborne dice creer “en el esfuerzo personal, porque soy un ejemplo vivo de eso, como un mecanismo de cambio social” y aclaró que es más partidario “de un Estado capaz de entregarle a la gente las herramientas necesarias para desarrollarse, más que un Estado simplemente asistencialista”.

Y marcó su diferencia con Bachelet, a la que ya le plantea una debate para la campaña del próximo año. “Si ella decide venir a optar por un segundo período, vamos a contrastar una visión de pasado respecto de lo que queremos hacia el futuro. Vamos a plantear si queremos renovación versus mantener a los mismos que han estado 20 años”.