En la derecha se están sacando los ojos después de que la renuncia con elástico de Carlos Larraín a la presidencia de Renovación Nacional develara una serie de críticas al manejo político de La Moneda, especialmente de parte del ex ministro de Defensa y candidato presidencial Andrés Allamand que ayer, a última hora y con una puesta en escena que olía a preparación, apareció como el bombero que se suponía apagaba el incendio.

Después de intervenir para que Larraín no renunciara a la presidencia de RN, Allamand reforzó las críticas del senador designado al manejo político de La Moneda, lo que, como era de esperarse, cayó como una patada en la guata en el Gobierno, desde donde le respondieron con fuerza, tratándolo de desleal.

“Me extrañan las declaraciones del candidato Andrés Allamand porque él, hasta hace pocas semanas atrás, era parte del gabinete, era parte de una cartera tan estratégica como Defensa”, dijo desde Palacio la vocera de Gobierno Cecilia Pérez y agregó “creo que en la vida las lealtades son superiores, cualquier tipo de, más que crítica, aporte que se quiera hacer, sobre todo de personas que han trabajado bajo un mismo paragua, en el gobierno del Presidente Sebastián Piñera, siempre es bueno y recomendable que se hagan en forma privada”.

En la mañana, Allamand había reiterado sus cuestionamientos a Palacio en una entrevista con radio Agricultura, señalando que el gobierno tiene “un déficit político, yo no ando con vueltas. Es cierto, desde el día uno ha existido un déficit político, y yo no quiero que los que pretenden sacar una ventaja chica escondan este tema”.

Y aunque después de la respuesta de la vocera de Gobierno el candidato de RN trató de bajarle el tono a la polémica pidiendo no armar “una tormenta en un vaso de agua”, ya era demasiado tarde para desinflar la polémica y al ruedo entró, era que no, el diputado Iván Moreira, que aprovechó para repasar al vicepresidente de RN Manuel José Ossandón por secundar los cuestionamientos a La Moneda.

“Al señor Ossandón se le pasó la mano. ¿Qué está haciendo en la Alianza?, ¿Esta es una tribuna de él para ser candidato? o ¿El señor Ossandón tiene temor porque escuchó en los pasillos que yo podría ser su contendor en las próximas senatoriales?”, dijo Moreira atizando el fuego cruzado que amenaza el matrimonio de los partidos de la Alianza.

En tanto, desde Renovación Nacional el que sacó la voz fue Alberto Cardemil, quien respondió a los cuestionamientos formulados desde la UDI en torno a la brevísima renuncia del senador Carlos Larraín a la presidencia de RN afirmando que “estos recados por los medios de los actores políticos estuvieron y están absolutamente de más”.

“Renovación Nacional debía resolver su problema y lo hizo. Creo que no debieron haber perdido la oportunidad de haber guardado silencio”, añadió.

En tanto, el jefe de Gabinete, Andrés Chadwick, echó por tierra el famoso “nuevo pacto” con los partidos al que aludió Allamand y dijo que sus cuestionamientos “son opiniones, son críticas, y las tomamos como parte de la vida política y también, me imagino, que Andrés Allamand también lo hace como una suerte de autocrítica, porque él hasta hace poco fue parte de nuestro gobierno. No nos molestan porque son planteamientos o críticas que buscan que las cosas se hagan mejor”.

Y siguió, dando el golpe de gracia: “Aquí no hay ni viejos ni nuevos tratos. Hay siempre la disposición a tener el mejor trato posible con las directivas de los partidos”.

Chadwick también puso énfasis en particular en que es atribución presidencial la de designar y remover a sus colaboradores.

“El Presidente tiene la atribución y la facultad de nombrar, remover a sus ministros de Estado y esa es una atribución que el Presidente Piñera la tiene clarísima y la va a ejercer en plenitud… Conversamos con los partidos, trabajamos juntos, nos sentimos parte de un mismo proyecto, nos colaboramos para que ese proyecto tenga éxito, pero las atribuciones del Presidente de la República son atribuciones que el Presidente ejerce bajo su conciencia y su responsabilidad, y pensando en todos los chilenos. Suficiente amigos”, dijo el ministro del Interior intentando evadir el asedio de la prensa para conocer más detalles de la crisis en el poder.

Chadwick sostendrá una reunión en La Moneda este jueves con la directiva de Renovación Nacional, con el fin de superar los problemas que se originaron tras la renuncia de Ribera.

La pelea en la derecha amenaza con poner freno a la agenda legislativa de La Moneda, que espera hallar en el Parlamento la llave para repuntar en las encuestas en su último año de gestión.