Un inesperado mea culpa realizó esta tarde el comandante en jefe de la Armada, Edmundo González, respecto a su rol y el de la instititución tras el terremoto y tsunami del pasado 27 de febrero de 2010.

Durante el discurso en la ceremonia de conmemoración de las Glorias Navales, al que asistió el Presidente Piñera luego de su discurso en el Congreso, el almirante señaló: “Toda la responsabilidad es mía y me siento en paz. He dado mi batalla y he luchado sin descanso ni mezquindades por lo que he creído correcto y necesario”.

A tres semanas de dejar la institución armada, González señaló que “como comandante en jefe de la Armada he tomado las decisiones que a mi saber y entender eran las mejores para recuperar al personal naval, a nuestro material, apoyar a la ciudadanía, reconstruir la infraestructura dañada y recuperar el aprecio desprecio de quienes nos juzgaron antes de escucharnos”.

Para finalizar, el Almirante señaló que los marinos realizaron el mejor esfuerzo “para enfrentar a ese enemigo sin banderas que tan brutalmente nos golpeó, habiéndonos puesto de pie, limpiando el barro de nuestros cuerpos y emprendido el caminar de una pronta y a la fecha exitosa recuperación”.