En un estudio publicado por el diario italiano La Stampa, dos especialistas afirmaron que el tan popular Whatsapp afecta la estabilidad de las parejas y podría llegar a romperlas.

Esto, sobre todo porque la aplicación permite que el usuario sepa cuándo está (o estuvo) conectado un contacto cualquiera, abriendo la puerta para los celos y el control.

“Whatsapp es un canal de comunicación que puede reforzar las relaciones en una primera fase del enamoramiento, pero puede ocasionar problemas si una de las partes persiste en su deseo de permanecer en contacto permanentemente o si controla cuando se conecta o desconecta la otra parte”, afirma el psicólogo Enrique García Huete en traducción de ABC.es.

Gian Antonio Orighi, otro de los profesionales citados, dice que “una vez surgen los celos ya no es necesario espiar la factura del teléfono, sólo si el amado o la amada están conectados cuando deberían estar haciendo otras cosa”.