Hugo González, poeta y payador: “La paya nunca va a estar de la mano del poder”

Hugo González, poeta y payador: “La paya nunca va a estar de la mano del poder”

Hugo González Hernández, poeta, trovador, payador y guitarronero, nacido en San Carlos, Provincia de Ñuble. Autor del libro 50 Sonetos, prologado por el Premio Nacional de Literatura, José Miguel Varas, cultiva desde hace más de una década el arte del verso improvisado: la paya. Además de su desempeño en el escenario directo, llama la atención de sus seguidores, su particular forma de exponer y relatar acontecimientos noticiosos y experiencias que diariamente plasma en los espacios virtuales donde participa. Lugares que “hablan” de un modo armónico y versifican la cotidianeidad, lo público y lo privado. La posibilidad de una poesía popular transitando por campos antes impensados, pero presente desde los albores del Chile republicano como canal de expresión transversal y colectiva, y de modo particular de los sectores sin voz, es altamente atractivo, y hasta subversivo. La idea original de esta entrevista ―formular las preguntas en verso― fue rápidamente desechada al constatar la envergadura de tal tarea; la estructura compleja de las estrofas que cultiva y ejerce el payador. Rigor que contrasta con la óptica instalada desde la cultura hegemónica, que lo ha presentado siempre como figura pintoresca, sólo apta para hacer reír a través del verso simple y picaresco, carente de espesor y sentido estético. Hugo se encarga de desmitificar esta mirada. Veamos cómo y por qué. ¿Cómo se define un payador y cuáles son sus antecedentes históricos? R. Payador es el poeta que improvisa poesía, porta una sabiduría y una herencia que respeta. Del canto labra la veta junto a su hermano y rival y así forjan un caudal de estrofas que emprenden vuelo porque la Paya es un duelo de improvisación versal. El arte del cancionero y del verso improvisado es patrimonio y legado del planeta por entero. Se encuentra en todo sendero en oriente y occidente, es una expresión potente que por la historia nos lleva y es virtud antigua y nueva que florece de repente. Si todo payador es un poeta, como queda claro, ¿podría todo poeta llegar a ser payador? R: Claro que sí, pero debe formarse en música y verso y explorar el universo por donde el canto se mueve. Y así después, si atreve a ir practicando en la pista y a ir puliendo cada arista con amor y sacrificio podrá ejercer el oficio y el arte del repentista. Según tu respuesta, un payador se forma. Esta formación, ¿se encuentra en la academia? Más que academia, el cantor se forja su propia escuela, como Violeta o Gabriela, Víctor, Pablo o Nicanor. De autodidacta labor es su estudio personal, hay libros, instrumental, y maestros de experiencia, pero se aprende en esencia de la tradición oral. Siguiendo la trayectoria de la canción verdadera que ha logrado la quimera de vivir en la memoria. De filosofía, historia, de las noticias del día, buscando sabiduría, y plasmando en sus razones ideales y emociones de él y la ciudadanía. En los versos que canta el payador, destaca la rima y se reconoce una estructura, una regularidad en su construcción. ¿Cuáles son las formas poéticas y el acervo musical empleados por él? R: Hay varias formas versales, en el Canto a lo Poeta la décima y la cuarteta son las dos fundamentales. Hay formatos ancestrales en su impronta discursiva y de igual modo cultiva cueca, romance, ovillejo, como genuino reflejo de una herencia creativa. Están las entonaciones, las variadas armonías, la suma de melodías, variantes y afinaciones. En las improvisaciones la música es la diadema, está el ruedo que en su esquema enlaza voz e instrumento y el fundado o fundamento que es el tema del poema. Esta capacidad de improvisar poesía, presente en todas las culturas, tal como señalas, también es conocida como repentismo en Cuba,  bertsolarismo en el País Vasco o trovo en otros países. ¿Qué diferencia o qué hermana a la paya chilena respecto de otras expresiones de poesía improvisada? De ancestro español-arábico acá en nuestro continente la base común presente es el verso octosilábico. La décima en vuelo atávico es nuestra herencia mestiza. El canto individualiza. La música diferencia el estilo y procedencia del poeta que improvisa. Acá, la paya chilena también acopia sus normas, sus instrumentos, sus formas de improvisar en la escena. En integrada faena se ejerce la creación, siempre hay mucha interacción con el público presente bajo la luz permanente de la comunicación. Hablas de formas ancestrales presentes la construcción de sus versos. Justamente, en los antecedentes históricos y culturales de nuestro país, se encuentran múltiples ejemplos de la utilización de décimas y coplas como canal de expresión, sobre todo en los sectores subalternos de la sociedad. Hoy, esos ejemplos continúan, como es tu caso. ¿Por qué esta forma de expresión, resulta propicia para ello? R: Es porque la copla trina habitando en la memoria como el fruto de una historia común, vigente, genuina. Es el arte que camina por el campo y la ciudad, que en su vital claridad canta las verdades plenas y transita por la venas del pueblo y su identidad. Entre los instrumentos que acompañan el canto del payador destaca el guitarrón, por su particular sonido y forma ¿Cuál es su origen? R: Igual que varios laúdes, de Andalucía moruna llegó su abuelo y su cuna hasta nuestras latitudes. Aquí expandió las virtudes de su sangre primitiva, se refundó en fuerza viva y así fue en nuestra región que tomó su afinación y forma definitiva. Y al nombrar los instrumentos que tañe nuestra muñeca, para más conocimientos los detallo en esta cueca: Los instrumentos chilenos, solistas o en el conjunto, abrigan de acordes plenos la cueca o el contrapunto. El primero de todos: el guitarrón con 25 cuerdas de inspiración, de inspiración, ay sí, luz a granel, la guitarra traspuesta, arpa y rabel. Poesía y cordaje, bello lenguaje. Esta capacidad de improvisación e invitación a un “duelo” que señalaste al comienzo, marca una tensión en cuanto al desafío inmediato de responder a esa provocación, y un desarrollo muy fino del relato, un manejo preciso de la palabra durante las presentaciones. Asimismo, existe consenso en señalar el creciente alejamiento de las personas con el correcto uso de la palabra, un empobrecimiento del lenguaje, llaman algunos. ¿Cómo enfrentan esta paradoja pensando en el público que los acompaña? R: El buen cantor siempre busca ensalzar la poesía, se opone a la grosería y a la vana frase chusca. Busca que en el canto luzca la belleza más potente, y en verso alegre y valiente canta con fuerza y gracejo siendo la voz y el reflejo de lo mejor de su gente. Improvisar el lirismo porta un respeto evidente por el arte y el oyente y también por uno mismo. La paya es colectivismo en su valor esencial y en la alegría vital de compartir la palabra germina, se crea y labra una integración global. Esta suerte de democratización de la palabra, este colectivismo que involucra su creación, ¿atrae a un auditorio particular? ¿cuál es el público de los payadores? R: Niños, jóvenes, ancianos que valoran el lenguaje, que distinguen del paisaje la maleza de los granos. Siempre alegres ciudadanos que cultivan la amistad, y que en la diversidad de su edad o sus colores disfrutan de los valores de la creatividad. Insistiendo en esto del colectivismo e integración ¿Qué opinas de la utilización de redes virtuales? Considerado que son canales de comunicación no directa, como sí lo es el contacto habitual de los payadores con su público ¿No es acaso un contrasentido? R: Pues no. Viendo día a día la bazofia y sus asedios, hay que utilizar los medios que da la tecnología. Nuestro verso es armonía que avanza con los periodos, la paya abarca en sus modos pasado y actualidad porque porta una verdad que nos pertenece a todos. Tradición, herencias creativas y musicales, patrimonio; términos ligados al arte que cultivas ¿Por qué su ausencia en la agenda cultural del Estado? R: La educación, la cultura, merecen más atención, más espacio y difusión frente a tanta oferta oscura. Porque es vida y hermosura, comunicación feliz. El arte es fuerza motriz que una gran riqueza acopia, que es necesaria y es propia de nuestro hermoso país. La Paya tiene la fuerza de la creación y el gozo e incomoda al poderoso que actúa de forma inversa. Es integral y diversa, e invita a reflexionar, la Paya nunca va a estar de la mano del poder porque su razón de ser es el alma popular. ¿Una suerte de provocación subversiva? R. Más que una provocación es el habla natural del pueblo con su caudal, sin ideologización. La paya es una expresión que cabalga por doquier, es de hoy, mañana y ayer, es poesía en el viento, y si asumes el intento también lo puedes hacer B. Yo creo en la libertad que tiene toda expresión de defender su visión su bandera, su verdad H. ¿Te das cuenta que tú puedes brindarle alas al verso y en un poético esfuerzo lanzar a la mar tus redes? si tan solo te concedes un segundo para ver que allí dentro de tu ser hay sentimientos e ideas si te lo propones, creas y un verso puede nacer.
Comentarios
Sabía ud que... River Plate quiere venir a jugar a Chile porque acá los jueces favorecen a los millonarios -------------------------------- Sabía ud que... Nunca sabremos cuántas ovejas hay en el mundo porque los que hacen el censo siempre se quedan dormidos -------------------------------- Sabía ud que... Dwayne Johnson es un mal actor porque el papel siempre supera a la Roca -------------------------------- Sabía ud que... Moisés pudo ganarse la vida con las cartas porque de chiquito sobrevivió con la canasta -------------------------------- Sabía ud que... Como el agua nos está costando un huevo, debería llamarse Pérez Yema --------------------------------