El ex ministro de Justicia Luis Bates, quien ejerció el cargo en la administración de Ricardo Lagos, le quitó importancia a la reunión que sostuvieron la semana pasada el presidente de la Corte Suprema, el contralor general y figuras de la Nueva Mayoría en la casa del senador Guido Girardi.

En una carta a El Mercurio Bates señala que hay que considerar tres aspectos de la reunión.

El primero se refiere a que la situación “se inscribe positivamente en lo que debería ser una mayor apertura de los jueces a la comunidad que sirven, incluido el mundo político, que en mi opinión sabe muy poco del quehacer judicial”.

Como segundo punto, Bates expone que una cena “como la debatida no afecta en absoluto en el plano de las realidades la independencia y la imparcialidad de los jueces de la República en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales”.

Como último punto, el ex ministro dice que es un tema de percepción “no de realidades, porque los jueces, por la naturaleza de sus funciones de resolver conflictos de los más variados intereses, incluidos los políticos, a diferencia de los privados y de otros funcionarios del Estado, deben no solo ser independientes e imparciales, sino también parecerlo, y ello adquiere mayor relevancia en sociedades personalizadas como la nuestra, en que los contactos y las “credenciales” valen para desenvolverse con éxito”.

Finalmente Bates concluye que la cena y su transparencia fueron “positiva” agregando que “esfuerzos sostenidos con cuidado de las formas deben seguir realizándose en los ámbitos de la transparencia, comunicaciones de preferencia institucionales y difusión ciudadana de todos los aspectos que integran la misión constitucional de los jueces de impartir justicia conforme a derecho. Ello redundaría en una mejor comprensión y apoyo ciudadano a tan importante misión en la vida del país”.