La presidenta Michelle Bachelet, iniciará el lunes la primera visita internacional de Estado de su actual mandato, que tendrá como destino Argentina por la importancia de la relación con ese país, dijeron hoy a Efe fuentes del Gobierno.

Bachelet llegará a Buenos Aires la noche del domingo y el lunes tendrá múltiples actividades, partiendo por un encuentro con la mandataria argentina, Cristina Fernández.

Posteriormente se reunirá con miembros del poder legislativo y judicial.

“La señal que se da en este viaje es la prioridad que tiene el país vecino para nosotros en todo sentido, en la conectividad, relaciones económicas y la densidad de la relación”, señaló respecto del viaje, este jueves, el canciller chileno Heraldo Muñoz.

La idea de las mandatarias es revitalizar el Tratado de Maipú que ambas presidentas firmaron en 2009, cuando Bachelet estaba al frente del Palacio de La Moneda, en su primera gestión.

Entre los ejes centrales de ese acuerdo se encuentra la necesidad de poner en marcha el corredor bioceánico entre el Pacífico y el Atlántico, potenciar los proyectos de minería en la cordillera de Los Andes y agilizar las obras de infraestructura para flexibilizar la frontera de 5.000 kilómetros que comparten ambos países.

Bachelet ha definido como pieza fundamental que su política exterior el estrechar lazos con países Latinoamericanos, particularmente Argentina y Brasil, que no tuvieron tanto protagonismo durante el mandato de su antecesor, Sebastián Piñera.

“No quiero mirar el pasado, pero el futuro es de mayor intensificación de las relaciones con los vecinos, con Argentina, por cierto, pero también con otros países como Brasil, reconoció el canciller Muñoz.

Inicialmente Bachelet tenía programado su viaje a Argentina para el 15 de abril, pero debió suspenderlo debido al incendio que azotó a la ciudad de Valparaíso, a 120 kilómetros de la capital, que causó quince muertos, destruyó miles de viviendas y a millares de familias sin hogar.

Bachelet asumió el poder, en un segundo mandato, el pasado 11 de marzo. Durante su primer gobierno, entre 2006 y 2010, su primera visita oficial de Estado también fue a Argentina.

Otro destino que tiene apuntado en su agenda la gobernante chilena es Estados Unidos, donde se reunirá con el Presidente Barack Obama el próximo mes.

Aunque aún no hay detalles sobre las actividades específicas que desarrollará la mandataria en Washington, el embajador de Estados Unidos en Chile, Michael Hammer, ha anticipado que para su país es prioritario abordar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés).

En las negociaciones de ese pacto participan doce países con salida al océano Pacífico, que mueven un tercio del comercio mundial, entre los que se cuentan Estados Unidos y Chile.

Las negociaciones del acuerdo, orientado a crear la zona de libre comercio más grande del mundo, debían sellarse en 2013 pero se vieron trabadas por las fuertes exigencias que ha intentado imponer Estados Unidos en ámbitos como patentes y marcas, propiedad intelectual o acceso a contenidos de internet.

“Antes de venir aquí, pasé por la Casa Blanca y me dijeron que, desde un principio, el TPP es un tema muy puntual que tenemos que trabajar con Chile”, declaró Hammer esta semana.

No obstante, el Gobierno de Bachelet ha mirado hasta ahora cierta distancia el acuerdo, poniendo en duda los reales beneficios que podría aportar al país.

“Tenemos preocupación ante la urgencia de negociar el acuerdo (_) Para velar por el interés de Chile se debe hacer una revisión exhaustiva de sus alcances e implicaciones (_)”, señala el programa de Gobierno de Bachelet sobre el TPP.

“Es prioritario impedir aspectos cuestionables que puedan surgir de ese acuerdo, pues, mal manejado, se transformaría en una renegociación indirecta de nuestro TLC con Estados Unidos, debilitando acuerdos ya establecidos en materia de propiedad intelectual, farmacéuticos, compras públicas”, agrega.