El puerta a puerta de la Confech por la Alameda para difundir sus demandas

En la mañana en parte del recorrido de la movilización de hoy y en la tarde en distintas estaciones de Metro, los estudiantes salieron a socializar sus propuestas y explicar por qué la reforma del Gobierno no aborda ni se pronuncia sobre las reformas que piden. Con la presidenta de la Fech a la cabeza, el movimiento estudiantil comenzó a desplegarse para detallar su postura crítica a los proyectos que impulsa el Gobierno de la Nueva Mayoría.

Puerta a puerta Confech Capeando los seis grados a las 9 de la mañana, acompañada por un puñado de estudiantes, Melissa Sepúlveda se volcó a conversar con ferreteros, comerciantes y kioskeros de la Alameda.

Así comenzó el día en que la presidenta de la Fech explicó a los principales afectados por la segunda marcha de la educación por qué pasarían nuevamente frente a sus puestos de trabajo. Un saludo de buenos días, una breve presentación y la entrega de una carta explicando los cinco puntos del petitorio (fortalecimiento de la educación pública, terminar con el lucro en todos los niveles educativos, democratización, mejorar las condiciones laborales de todos los involucrados en el proceso de escolaridad y condonar las deudas a los estudiantes endeudados por créditos universitarios), fue la excusa perfecta para conversar con los ferreteros de Alameda con Vergara.

“No es nuestra intención que las personas se vean perjudicadas por realizar nuestra manifestación pero en este caso le queremos pedir comprensión por ocupar los espacios cercanos a sus hogares, negocios y centros de recreación entre las 10.30 y las 14.00 horas. Hemos convocado una manifestación pacífica y esperamos que no ocurran hechos de violencia”, decía la misiva, entregada mano a mano por la dirigente estudiantil.

“Estamos agradecidos por haber venido a explicarnos y los apoyamos, aunque nosotros perdemos un día o una mañana con esto”, le dijeron repetidas veces a la líder de la Fech, en el rato que alcanzó a caminar y entregar las cartas de información antes de volver a su oficina a la conferencia de prensa con otros dirigentes estudiantiles y trabajadores del Transantiago, que hoy se bajarán del bus y caminarán enarbolando su lucha sindical por la principal vía de Santiago.

Serán 59 los recorridos de micros que serán desviados durante la mañana y cientos los negocios que cerrarán hasta las tres de la tarde, hora límite del permiso que entregó la Intendencia para caminar por la vereda sur de la Alameda hasta la calle Echaurren. Una marcha que comenzó ayer con la caminata mañanera de Sepúlveda y los estudiantes del FEL.

Panfleteo

Siete horas después, tras una conferencia de prensa llamando a marchar hoy por la Alameda y múltiples reuniones, Sepúlveda volvió a la difusión de las demandas del movimiento estudiantil.

Pasadas las 17 horas, en la explanada posterior al Metro Baquedano, justo fuera del Teatro de la Universidad de Chile, comenzó a entregar panfletos con la promoción de la marcha de hoy en Santiago. Poco antes de caer la noche, la presidenta de la Fech entregó cientos de panfletos promocionando la movilización y las demandas históricas del movimiento. Lo hizo en Baquedano, a algunas cuadras de la Casa Fech, aunque el panfleteo se repitió simultáneamente en otras ocho estaciones: Grecia, Estación Central, Cal y Canto, San Joaquín, La Cisterna, Santa Rosa y Vicente Valdés.

En el comienzo de la hora pick y frente al desgano de algunos transeúntes, Sepúlveda pasó casi inadvertida. Orlando Galindo, un Testigo de Jehová instalado a la salida del Metro, no la reconocía. Preocupado de transmitir el mensaje del señor, Galindo dijo estar un poco aparte de las marchas y protestas y recalcó que las demandas estudiantiles son parte de las injusticias del ser humano, quienes no son capaces de dar solución a estos problemas.

“Nosotros pensamos que esto sólo puede ser solucionado por un gobierno de Jesucristo, amparado en la justicia, la sabiduría, el amor y el poder. Nadie más que él reúne esos cuatro características”, señaló, al tiempo que promovía “La Atalaya” y “¡Despertad!”, primera y segunda revista con más tiraje del mundo, según él.

La señora Julita, que pidió escribir su nombre en diminutivo y no poner su apellido, no estuvo de acuerdo. Tras recibir el panfleto de mano de otro de los voluntarios de la Fech, relató en casi media hora su apoyo a los estudiantes y sus reparos. “Yo apoyo que ustedes luchen por la educación pública, pero que los niños la aprovechen. Porque si están peleando por algo justo, dejen de darle la plata a esos bares de Pío Nono y no se gasten la plata en cervezas”, repitió varias veces, apoyada del brazo derecha en una muleta y tomándose constantemente la cartera -al frente, como cuidándose de lanzas- con la izquierda.

Panfleteo Fech

Los estudiantes respondieron, le dijeron que no generalizara y que ellos estaban claros que no era ese el espíritu de su lucha, sino que el terminar con la segregación y la educación diferenciada para ricos y pobres. La señora Julita entendió, no sin antes contar algunos pasajes de su vida y recomendar que siguieran en esto, sin darle dinero a los bares de Pío Nono. Así, casi a la par del relato de la señora Julita, se acabaron los panfletos en el centro neurálgico capitalino. Media hora y ya no habían más, por lo que Melissa Sepúlveda y los suyos volvieron a la Fech a seguir organizando lo que ocurrirá hoy desde las 10:30 en adelante.

Difusión

Las actividades de ayer no es la primera ni la última que tendrá la Confech. Tampoco es la primera vez que se entregan cartas a los comerciantes o domiciliados en las calles por donde pasan las marchas.

El 7 de mayo pasado, un día antes de la anterior marcha, lo hicieron por calle San Ignacio en edificios y colegios. Según Sepúlveda, esto es parte de uno de los puntos acordados entre los universitarios, que incluye trabajar directamente en la difusión de las demandas del movimiento estudiantil, ante la confusión con los anuncios del Gobierno.

“Cuando las consignas finalmente el Gobierno las toma, las coopta, cuesta mucho explicar cuáles son sus diferencias, que son estructurales, esenciales, y que no es algo menor. Sobre todo con el tema del financiamiento, que no se conoce mucho. Por ejemplo, cuando decimos que este es el mismo sistema, pero con más plata del Estado”, dice.

La presidenta Fech dice que cuesta explicar lo que ocurre cuando ya llevan ocho años marchando por las mismas calles, pidiendo lo mismo, pero es necesario y parte de la explicación que el movimiento estudiantil debe tener para mantenerse vivo. Fue lo que acordaron hace un par de semanas en Antofagasta y lo que esta mañana saldrán a reafirmar con la consigna que “Donde hay derechos, no hay mercado”.

Acá la carta a los vecinos de Santiago:

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