john o'reilly

En el noveno día del juicio en contra del sacerdote John O’Reilly, acusado de abusar sexualmente de dos hermanas y ex alumnas del Colegio Cumbres, una de sus presuntas víctimas entregará su testimonio hoy en una sala habilitada en el Segundo Tribunal. Según fuentes del caso, dichas salas fueron solicitadas para los días 13 y 14 de agosto para que tanto C. y J. cumplan con el trámite legal que debería comenzar -de acuerdo a lo pactado- a las 11:15 horas.

Los testimonios que las menores entregarán en el juicio llegan luego de la declaración de la psicóloga Marjorie Ponce de la Unidad de Atención de Víctimas de la Fiscalía, quien ayer -continuará hoy- entregó el relato de la visita inspectiva que realizó junto a las menores al Colegio Cumbres en el 2013.

Dicho procedimiento, que se trató de una inspección ocular, se realizó el 27 de octubre del año pasado, un día domingo para evitar la presencia de otros niños y funcionarios del colegio. Ese día, se constituyeron en el establecimiento la fiscal Lorena Parra, un perito del OS9 de carabineros, la psicóloga Ponce y un funcionario del colegio.

Quienes conocieron detalles de la diligencia cuentan que las niñas llegaron en un auto al recinto y por separado. Así, ambas hicieron el recorrido libre por las dependencias del lugar sin toparse en ningún momento.

OSTIAS SIN CONSAGRAR

Según el relató de Marjorie Ponce, ese día domingo de octubre, ambas reconocieron los lugares en que supuestamente sucedieron los hechos. La profesional explicó que una de las menores, C., ingresó al colegio y les mostró la zona interescolar del lugar, la sala de Play Group, de Pre Kinder, Kinder y luego las oficinas de administración. En la declaración, la psicóloga indicó que C. le mostró donde estaban los baños del recinto, la biblioteca y la puerta de acceso a las oficinas de administración.

Fue en ese lugar donde la menor fijó la ubicación de la oficina del cura John O’Reilly, según el relato de Ponce. En la diligencia, C. relató que al interior de dicho lugar el “padre John” le tocaba sus partes privadas “y le daba dulces”, declaró Ponce.

Consultada por la fiscalía respecto a los horarios en que la menor supuestamente asistía a las oficinas de O’ Reilly, la psicóloga indicó que lo hacía en distintos horarios.

Respecto a la descripción que la menor hizo sobre el lugar donde ocurrían los abusos, Marjorie Ponce explicó en la audiencia que C. describió la cortina de la oficina y la ventana. Ahí, relató, el cura John le daba dulces que identificó como “Frugelé” y que eran las golosinas que guardaba en los cajones de su escritorio.

Después de recorrer las oficinas del Colegio, la psicóloga explicó que la menor C. los llevó a la capilla principal del establecimiento. Una vez en el lugar, la menor de edad les mostró el Confesionario y luego la Sacristía. “Nos señala que allí (es) donde el padre se cambiaba de ropa, donde se preparaba, señala que había un baño y que ahí también pasaba esto que la tocaba… que le daba ostias sin consagrar.”

En tanto, se espera que hoy la defensa del sacerdote realice el contrainterrogatorio a la psicóloga para el que solicitaron dos horas. Después de que eso ocurra, debería declarar una de las menores, a eso de las 11:15 hrs.

La defensa del cura, encabezada por el abogado Luis Hermosilla, ha dicho según cita Emol que el testimonio de la madre de las menores evidencia una serie de contradicciones que validan la teoría de la inocencia que han sostenido hasta ahora.

“La madre incluso ha reconocido que en el año 2010 ella amenazó tanto al superior de los Legionarios de Cristo como al sacerdote John O’Reilly respecto a denunciar la existencia de supuestos abusos”, explicó Hermosilla el pasado 5 de agosto y agregó que “bastaba con que ella insinuara una cosa de esa naturaleza para que afectara gravemente a la Congregación”.

El abogado ha dicho además que existe una “imposibilidad situcional” sobre los delitos que se han descrito hasta ahora. Respecto al lugar donde habrían ocurrido los abusos -como lo relató la psicóloga ayer- la defensa ha sostenido que la oficinas de administración son completamente abiertas, lo que haría imposible el hecho de que nadie haya visto nada extraño.

Cabe recordar que el sacerdote fue formalizado en agosto de 2013 y luego acusado de delito de abuso sexual reiterado en contra de estas dos menores. La acusación apuntó a que O’Reilly habría abusado de unas de las niñas entre el 2010 y 2011 en oficinas de la administración del recinto y en la capilla del colegio en tiempos en que era el asesor espiritual del Cumbres. Respecto de la otra presunta víctima, los hechos habrían acontecido con anterioridad a esa fecha.

En diciembre de 2012, el cura O’Reilly fue entrevistado por The Clinic. En esa entrevista, donde dijo “Soy un ‘Dead Man Walking’”, el sacerdote se defendió de las acusaciones en su contra. Aquí puede leer la entrevista completa.