ARCIS A1

Un reportaje de El Mercurio desmenuza el “lado negro” del Instituto de Ciencias Alejandro Lipshulz (ICAL), en medio de la crisis que vive la Universidad Arcis y las acusaciones por la labor de altos dirigentes del Partido Comunista en la Universidad.

En El Mercurio aseguran que el ICAL es el think tank del PC y rememoran el acuerdo de cooperación de un banco estatal venezolano con la Arcis, por un valor de US$ 9 millones, pero que se hizo efectivo a través del organismo y no de la casa de estudios.

La nota del diario de la familia Edwards señala que a través de esta organización importantes militantes PC ejercen control sobre la universidad, según la denuncia la abogada de los trabajadores del centro educacional, Gabriela Cisternas.

En el artículo publicado en la sección Economía y Negocios del diario conservador, se señala que cada uno de los diputados comunistas contrataron tres asesorías distintas con el ICAL entre marzo y mayo, pagando $5.8 millones cada uno.

Además se denuncia un complicado entramado de sociedades que tienen la misma dirección, Cumming 350, mismo domicilio del ICAL, y que controla la Universidad Arcis.

Siempre en el artículo dominical, el sindicato número 1 de trabajadores de la Arcis denuncia que el ICAL está vinculado a una compleja red de sociedades que se descuelgan del citado organismo.

La abogada Gabriela Cisternas señala que “Nosotos identificamos una unidad económica con distintas razones sociales, pero el controlador es uno solo”. agregando que “se entiende que todas las empresas domiciliadas en Cumming 350 son el mismo empleador y tendrían responsabilidad por los $120 millones en remuneraciones no pagadas y por loa previsión que les deben a los trabajadores desde mayo”.

La demanda señala que “Estamos ante una unidad económica para efectos laborales y previsionales, donde la dirección laboral común se manifiesta en la similitud y complementariedad de los giros de las empresas relacionadas, la confusión de socios de una y otras sociedades, la confusión de patrimonios ICAL- Arcis, la utilización indistinta de domicilios entre las empresas (Cumming 350 y Libertad 53-. La consecuencia directa de esta figura es que todas las empresas del grupo son solidariamente responsables de las obligaciones laborales y previsionales emanadas de la ley, de los contratos individuales y de los instrumentos colectivos” señala la demanda.