Conferencia Episcopal A1

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) lamentó hoy que el documento conclusivo de su 108 Asamblea Plenaria, la Conferencia Episcopal “volviera a desconocer la diversidad familiar, rechazando el Acuerdo de Vida en Pareja, el matrimonio igualitario y la adopción homoparental con afirmaciones que no tienen más sustento que el prejuicio y la homofobia”.

Junto con pedir que los hijos sean sólo criados “por un padre y una madre unidos en el matrimonio” y con llamar a “reforzar las políticas públicas encaminadas a promover” sólo este tipo de familia, la Conferencia Episcopal sostuvo que el AVP afecta dichas uniones.

Alegó además que en el AVP no se exige “prueba evidente de estabilidad ni un compromiso fiel y único o el deber de ayudarse en toda circunstancia, aún en la adversidad económica o de otra naturaleza. Ni siquiera se les exige vivir juntos, y pese a ello, se le otorgan efectos respecto de los hijos que nazcan durante su vigencia. De este modo, a dos realidades esencialmente distintas se les estarán concediendo los mismos efectos o beneficios, dejando al matrimonio, finalmente, como un mero nombre, carente de estatuto propio y original y desperfilado en sus deberes y derecho”

“El matrimonio pasará a ser una opción más de regulación de la vida afectiva, sin mayor relevancia jurídica o social, siendo esto contrario a la realidad esencial, histórica y sociológica de ser la célula básica de la sociedad”, finalizó la Conferencia Episcopal.

Sobre la materia, el Movilh indicó que “ni las fortalezas, ni debilidades del matrimonio heterosexual se relacionan con la existencia del AVP. Aquí la Iglesia levanta hipótesis antojadizas, que son insultantes, pues no da razón, ni argumentos sobre como el AVP afectaría el matrimonio heterosexual. Sólo enuncia esta idea, con el fin de imponer un sola forma de familia, negando que en Chile ya existe una gran diversidad familiar que no quiere, o no puede casarse, resultando entonces ser el AVP una herramienta de protección e igualdad”.

Añadió que “es repudiable que la Iglesia además falsee realidad. El AVP si establece deberes para cada miembro de la pareja y es exclusivamente para convivientes, es decir para personas que viven juntas, afirmar lo contrario es de una irresponsabilidad extrema y demostrativa de hasta dónde está dispuesta a llegar al Ata Jerarquía para impedir la igualdad de derechos para todas las familias, defendiendo un abusivo trato privilegiado para aquellas uniones que sólo la Iglesia considera como legítimas o dignas de su Dios”.

“El AVP es pro familia, de todas las familias, Es la Iglesia, la que continuamente ha dado señales de ser anti-familia al ofender y desconocer que parejas heterosexuales, con o sin hijos, son familias estén o no casadas, al mismo tiempo que denigra a las parejas del mismo sexo”, dijo el Movilh.

“Porque es vergonzosa y dañina esta postura anti familia, es que mañana en Gay Parade Chile protestaremos contra la Iglesia., Los rostros de los obispos serán proyectados en una pantalla con un solo mensaje: ellos son anti-familia”.

En paralelo se aclarará que “el AVP es pro-familia, pero de todas las familias”.