marcha mapuche (8)

Representantes de la población indígena mapuche solicitaron hoy a la comunidad internacional mayor presión hacia Chile para conseguir que el país respete sus derechos y cese la discriminación contra sus integrantes.

Su petición se llevó a cabo en la gira internacional iniciada el pasado 1 de diciembre en Ginebra, que les ha llevado a reunirse también en Bruselas y en París, ciudad en la que acaban hoy su recorrido, con miembros de Naciones Unidas, la Unión Europea y el Gobierno francés.

Este viaje, según afirmaron en entrevista con EFE, sirvió para encontrarse con actores clave del diálogo con Chile, y para hacerles ver que la causa va más allá del fallo emitido el pasado julio por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).

Esa sentencia, no apelable, ordenó al país dejar sin efecto las condenas por terrorismo contra siete indígenas y una activista, y le condenó por violar, entre otros, el principio de legalidad y el derecho a la presunción de inocencia. “El fallo sienta un precedente, pero no va a cambiar la relación entre el Estado y el pueblo”, apuntó desde la sede en París de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) el indígena Juan Pichún, que participó en el proceso como testigo.

Acompañado de Juan Ciriaco y Jaime Marileo, dos de los mapuches condenados, han utilizado la gira para exponer que Chile debe “asumir políticamente el conflicto”, que enfrenta desde hace más de dos décadas a grupos mapuches con empresarios agrícolas y forestales por la propiedad de tierras que ellos consideran ancestrales.

En el año que tiene el Gobierno de Michelle Bachelet para implementar la sentencia, los mapuches reclamaron a los organismos internacionales que incluyan su causa en la agenda de sus reuniones, que impulsen los encuentros entre ambos bandos y que ayuden a restablecer la confianza.

“No nos detendrán hasta que no se termine este mundo. Metro a metro, las tierras pasarán de nuevo a nuestra comunidad”, concluyó Ciriaco, que lamentó la respuesta recibida hasta ahora a sus reivindicaciones en Chile, a nivel social, político y económico