Alejandro Cao de Benós, portavoz occidental de Kim Jong-Un: “El mejor país para vivir es Corea del Norte”

Se transformó en vocero de Corea del Norte luego de asesorar a Kim Jong-Il en el año 2002 Fue invitado a Chile por el Partido Comunista Acción Proletaria y el martes concluyó su gira de conferencias donde, entre militantes vestidos estilo “The Wall” y ventas de prendedores con su rostro, entregó su versión sobre los avances, amenazas y desafíos del país que más morbo genera en el mundo.

“Trabajé hasta 2006 en la escuela de negocios de la Universidad de Navarra, perteneciente al Opus Dei. Subsisto de la importación, exportación y negocios internacionales que llevo a cabo. Me busco mis habichuelas dentro de la jungla capitalista para no depender de nuestra revolución.

Siempre recordaré julio del ’94. Yo me encontraba trabajando como administrativo en una empresa de fruta y salió el mensaje por la radio de que había muerto Kim Il Sung. No pude contenerme, comencé a llorar, pero no podía decirle a mi jefe, porque obviamente perdería el trabajo, así que le comenté que había fallecido mi propio abuelo. Y entonces pude irme y emitir el mensaje de condolencias, porque, efectivamente, tanto para mí como para el pueblo norcoreano era nuestro abuelo, a pesar de que no lo conocí.

La ridiculización de la imagen de nuestros grandes líderes es parte de la estupidez del sistema capitalista, donde no existen ideologías y la gente ha perdido las ganas de luchar. La vida norteamericana, superficial e individualista, ha convertido al ser humano en una marioneta.

Qué esperanza tendrán los jóvenes si no tienen ideología; si no existe un lugar para integrarte y luchar por cambiarlo todo. Sólo queda Facebook y hacerle una fotografía a un plato de papas fritas, para que tu amigo te ponga un like y así te sientas que eres alguien, que existes en este mundo. Y esa estupidez es lo que ha llevado a tomar las imágenes de Corea, como se toma la camiseta del Che Guevara, como un símbolo para quedar bien, aunque no se sepa qué significa. Ni siquiera se sabe que el Che Guevara tomó Corea del Norte como un ejemplo del socialismo.
Los países escandinavos tienen los mismos problemas, criminalidad, racismo, y vive en casas mucho más pobres que acá en Chile. La gente cree que Noruega es un gran país. Mentira. En Oslo la gente mantiene salarios de 5 o 6 mil dólares al mes, viven en pequeñas habitaciones, hacinados, pagando arriendos de 3500 euros y no pueden permitirse ir a un restaurant porque les van a cobrar 200 euros por persona por tomar algo. La vida no es para nada ejemplar. Es un sueño, una mentira total. Sin ninguna duda el mejor país para vivir es Corea del Norte. Allá las viviendas sociales tienen 240 metros cuadrados y cada una viene con una pantalla Led de 50 pulgadas. Yo estaría allí de no ser porque mis camaradas me piden que ayude al país desde afuera, porque yo conozco la jungla.

Si hay algo que podemos aprender de los países capitalistas es la eficiencia a la hora de canalizar proyectos. Son muy activos, son muy rápidos y eso permite avanzar el país tecnológicamente de forma veloz, mientras que en el socialismo hemos tendido a un excesivo burocratismo que ralentiza todo. Nuestras energías están puestas en convertirnos en una potencia económica superior a cualquier otro país capitalista del mundo”.

Solos en el mundo

“Había oído muchas referencias sobre lo luchador que es el pueblo chileno, de su sufrimiento y también lo que ha luchado y lo que sigue luchando por sus derechos, por su independencia, por su soberanía, que hoy está amenazada por las grandes multinacionales. Chile puede avanzar y convertirse en una gran potencia económica, pero sobre todo una gran potencia socialista donde la riqueza esté mejor distribuida y que sea nacional.

No me llama la atención ningún proceso político de América Latina, porque veo que existe un engaño, esto lo digo personalmente. No podemos hablar de igualdad, de nacionalizar tierras, propiedades y minas para entregarlas al pueblo, si nos movemos dentro del mismo sistema, porque el sistema capitalista, el sistema oligárquico, el de las grandes empresas, el de los grandes bancos, jamás van a permitir eso. No nos podemos mover en esos mismos ámbitos, hemos de arrancar este sistema de raíz para entregarlo al pueblo.

Un país socialista no puede tener una bolsa de comercio, criminalidad, casino ni prostitución. Eso fomenta la desigualdad, que es lo que queremos eliminar. El feudalismo no se distancia mucho del capitalismo. En la época feudalista, el señor cuidaba de sus sirvientes. Hoy, en el capitalismo eres sirviente y esclavo. Se llama capitalismo a algo que ha existido siempre, un sistema explotador… sexualmente también.

Existe una batalla comunicacional de manipulación de información para intentar aislar a Corea. Estados Unidos, el imperio, tiene mucho miedo que otros países puedan aprender a levantarse. Plantean que no existen modelos distintos al capitalismo, pero si el pueblo norcoreano puede enfrentarse con 24 millones de habitantes a los Estados Unidos, por qué otros pueblos no podrían hacerlo. Ante esto, Estados Unidos utiliza los medios de comunicación a su disponibilidad, con sus millones de dólares, sus satélites, para bloquear la información. Pero tenemos algunas herramientas como internet. Todo esto hace que mucha gente se interese por conocer más, por buscar alternativas y una de ellas es Corea del Norte.

Si hablamos en términos sociales y humanos, la sociedad norcoreana es mil veces más avanzada que la de Corea del Sur. Nuestra diferencia con ellos no es la lengua, raza o cultura tradicional, pero sí nuestro modo de vida. Por desgracia, por culpa de esa decadente cultura norteamericana impuesta sobre las nuevas generaciones, se ha perdido muchísimo el carácter tradicional y la identidad. Finalmente es igual pasear por Santiago de Chile, que por Seúl o por Madrid.

Corea del Norte está básicamente sola en el mundo, porque defendió un sistema en el que toda la propiedad es del pueblo y no se introdujeron medidas capitalistas. Desde luego hemos hecho amistades, como es el caso del Partido Comunista de Cuba, pero obviamente las distancias hacen que ese intercambio sea limitado y, también, porque Estados Unidos está en el medio. Podríamos decir que si ahora mismo ocurriera una invasión de Estados Unidos sobre Corea del Norte, tendríamos que valernos de nosotros mismos para defender el socialismo”.

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