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Mundo

18 de Diciembre de 2014

Especial Cuba: KILL Fidel, los más raros ataques al líder cubano

El Departamento de Seguridad cubano afirmó que la CIA y los grupos anticastristas de Miami han craneado más de 600 planes, entre 1958 y 2006, para matar a Fidel Castro. Una cifra insólita que ni el propio Castro se la cree: “Yo me muero casi todos los días”, ha dicho. Aquí, un compilado de las muchas veces que se salvó por un pelo de curiosos atentados que van desde explosivos y francotiradores a tarros que caen de los techos y chocolates, jugos y canapés envenenados.

Por

alen lauzan fidel

Ilustración: Alen Lauzan

MOJITO PELIGROSO, 1963:
Durante un acto conmemorativo en la Plaza de la Revolución, un agente cubano descubre que el mojito destinado a Castro posee una potente sustancia venenosa. Se percata al ver un “extraño color rojizo” al fondo del vaso. Poco después, en el Hotel Hilton se le pone a su batido de chocolate unas cápsulas líquidas sin sabor con veneno mortal. Fidel lo rechaza arguyendo que tiene una “fuerte diarrea”. Se salva. Jamás se entera del mortífero plan. El Departamento de Seguridad cubano sólo lo hace tiempo después, a través de la desclasificación de archivos de la CIA. Ese mismo año, en noviembre, se descubre que los habanos de su gabinete personal tienen la toxina letal ‘botolinum’. Tan potente que con sólo llevarse uno a la boca, Fidel habría muerto.

CAMARONES SOSPECHOSOS, 1964:
Ciudad de Santa Clara, Cuba, 2 de enero: se descubre una carga explosiva en el carro presidencial. Se responsabiliza al grupo Alfa 66. En diciembre, en Ciudad de México, en una cena en la Casa de Gobierno, se sorprende a un cocinero infiltrado que intenta poner veneno en un cócktel de camarones que será servido a Castro. Se responsabiliza a la CIA.

CAMPESINO AL ATAQUE, 1965:
Cuba, 18 de abril. En un acto multitudinario, un campesino rebelde carga una pistola para dispararle a Castro. El propio comandante desarticula el plan, se apodera del arma e invita a su cuasi homicida a tomar ron.

ALÓ FIDEL, 1965:
El 2 de enero, durante un acto multitudinario en el centro de Moscú, la KGB un francotirador que intenta dispararle. En noviembre, en Ciudad de México son descubiertos dos agentes de la CIA que intentan colocar un aparato explosivo en el teléfono de la pieza del hotel donde alojaba Castro.

MUCAMAS ASESINAS, 1966:
El 13 de marzo, Castro realiza un acto multitudinario en la Universidad de La Habana y cuando recién se ha subido a la tarima, se desmorona el juego de luces sobre su cabeza. Sale ileso. Horas después se sabe que la CIA desmanteló a propósito el equipo. Un mes más tarde, el Departamento de Seguridad cubano descubre que dos agentes infiltradas -también de la CIA- que trabajan como mucamas en el Palacio Presidencial, planean rociar con veneno sus almohadas. Y en noviembre, en un acto en una heladería, sus agentes encuentran un aparato explosivo debajo de la mesa destinada a Fidel. Se responsabiliza al Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP).

ANGUILAS COREANAS, 1967:
En noviembre, Castro visita una caleta. Allá, un pescador intenta envenenarlo con un cocktail de anguilas. Las fuerzas policíacas coreanas lo sorprenden in fraganti. Se culpa a la CIA. Tres meses antes, en La Habana trataron de matarlo cortándole los frenos del auto. Fidel jamás se enteró. Se culpa al MRP.

ALFA 66, 1968:
En enero, el grupo anticastrista de Miami es responsabilizado de poner aparatos explosivos en el teatro “Chaplin” en la clausura del Congreso Cultural de La Habana; en octubre pone francotiradores en la Universidad Central y un año después, se sospecha que fue la misma organización la que le lanzó una granada en la velada solemne en conmemoración al natalicio de Vladimir Ilich Lenin.

JUGO DE NARANJA, 1971:
El 4 de diciembre en Guayaquil, Ecuador, en un desayuno oficial en la casa de Gobierno se intenta servirle un jugo de naranja envenenado. Se culpa a la CIA.

DIRECTO A LA CARA, 1972:
Ciudad de Dresde, República Democrática Alemana, 15 de junio: Castro participa en un acto con trabajadores del Combinado Químico “Leuna Werke”. Y allí uno de los obreros intenta quemarle el rostro con una fuerte sustancia. Sólo se responsabiliza a un anticomunista de ese país.

CANAPÉ MALDITO, 1976:
La Habana, 18 de enero. En la apertura de la 79 Reunión del Comité Ejecutivo del CAME, en el Salón de Embajadores del Hotel Habana Libre, un agente encubierto de la CIA disfrazado de mozo intenta envenenarlo con un canapé de centolla.

BALDE A LA CABEZA, 1980:
En Cienfuegos, Cuba, el 29 de mayo, en su discurso inaugural de la fábrica de cemento “Carlos Marx”, Fidel sufre un extraño accidente: un balde de hierro lleno de cemento cae a un par centímetros de su cabeza. De milagro sale ileso. Ocho meses después, en la Provincia de Granma, el Departamento de Seguridad desarticula a dos francotiradores que escondidos en unos arbustos para dispararle a quemarropa cuando apareciese con su vehículo. Se responsabiliza a la recién aparecida Fundación Nacional Cubano Americana, constituida por anticastristas en Miami (ver página 61). Dos años después, sus agentes encuentran un artefacto explosivo en su micrófono.

CHOCOLATE EN EL HOTEL, 1983:
Nueva Delhi, India, 7 de marzo. Se le intenta liquidar colocándole un chocolate envenenado en su mesita de noche del hotel. Se culpa a insurgentes de la India. Tres años después, en Harare, Zimbabwe, se desarticula un aparato explosivo en el auto que lo trasladaría por los centros culturales.

VIETNAM, 1995:
En la recepción de bienvenida en el Palacio de la Reunificación, la seguridad vietnamita descubre que nuevamente se planea envenenar a Castro con un canapé. Se responsabiliza a fuerzas rebeldes anticomunistas de Vietnam del Norte. Luego hay intentos de atentados en Isla Margarita, Venezuela (1997); en España tratan de asfixiarlo con filtración del gas de la estufa de su hotel (se responsabiliza a la Fundación Nacional Cubano Americana); en Panamá se encuentran 9 kilos de explosivos que un cubano planeaba hacer explotar y, en 2003, en Buenos Aires, la policía desarticula un artefacto explosivo para detonar a control remoto.

A LA VELA, 2006:
La Habana, 13 de junio. Durante el acto inaugural del “Año de la Revolución Energética de Cuba”, un joven lanza una vela prendida en dirección a Castro. El acto de protesta fue sindicado como un “atentado homicida”, luego que el Departamento de Seguridad cubano sentenció que pudo haber traído consecuencias “mortíferas”.

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