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Cuando el tema de los abusos perpetrados por miembros de la iglesia ha vuelto a ubicarse en el centro del debate, por los interrogatorios en el caso Karadima y las declaraciones del Papa Francisco denostando a los laicos de Osorno por querer fuera al obispo Juan Barros, un cura italiano pronunció unas de esas declaraciones que causan escozor y que a estas alturas, y ante la evidencia de los casos y el dolor de las víctimas, nadie creía posible escuchar o leer.

El aludido, según el sitio elconfidencial.com, es Gino Flaim, ayudante de un párroco en la ciudad de Trento, al norte de Italia.

“La pedofilia puedo entenderla, la homosexualidad no lo sé”, dijo el sacerdote en una entrevista emitida este último martes por la cadena de televisión La7.

“He estado mucho con niños, los conozco, y sé que por desgracia hay algunos que buscan afecto porque no lo tienen en casa y pueden encontrar a algún sacerdote que cede”, agregó.

Las palabras de Flaim le costaron caro, pues fue suspendido de sus labores de sacerdote. Asimismo, la archidiócesis de Trento afirmó que “se desvincula plenamente” de esas opiniones, agregandi que “ha expresado argumentos que no representan de ninguna manera la posición de la archidiócesis y el sentir de toda la comunidad eclesial”.

En la entrevista, Flaim no sólo profirió las frase antes mencionadas, sino que al ser consultado si los menores eran la causa de estas vejaciones, respondió que “en buena parte sí”.

El religioso opinó además que “quien vive estas situaciones, pedofilia u homosexualidad, experimenta cierto sufrimiento, creo yo, porque se ven diferentes al resto”.