gratuidad

Caras sonrientes, abrazos, congratulaciones cruzadas, acaso como las vistas cuando se levantaron las manos en aquel 2006, es lo que dejó la jornada en el Congreso luego de que se despachara la ley corta de gratuidad 2016.

La iniciativa vio la luz verde tras un mañana agitada, y una tarde igual, en los pasillos del edificio del Parlamento , después de tres indicaciones que ingresó el Gobierno tras una ardua negociación con la derecha.

Pasadas las 15 horas la iniciativa salió del Senado 22 votos a favor y 13 abstenciones.

En ese afán, volvió a la Cámara donde finalmente fue aprobada a través de la luz verde que apretaron 92 diputados.

Antes de la última deliberación, la ministra de Educación, Adriana Delpiano habló de una jornada histórica, y agradeció de igual manera a diputados y senadores.

“Es un paso muy significativo y además es un anticipo de lo que vendrá en el debate con la ley larga, que esperamos ingresarla al parlamento en lo que queda de año, es decir durante la próxima semana (…) a nombre del Gobierno, darle las gracias al parlamento y ojalá poder sacar este gran regalo de Navidad para los jóvenes con el apoyo de la Cámara de Diputados”.

“Quiero destacar lo que ha sucedido, creo que para muchas familias esta es la mejor noticia de Navidad, pues durante todo el año no tendrán que endeudarse para pagar la universidad de sus hijos. Este sistema ya está instalado y los jóvenes solo tendrán que postular. La Presidenta está cumpliendo un compromiso que era avanzar en la gratuidad, no ha sido un camino fácil, pero lo que hoy se ha aprobado en el Senado nos abre una nueva perspectiva para la Educación en el país”, dijo al salir del hemiciclo de la Cámara Baja.

Su compañero de gabinete, el titular de Hacienda, Rodrigo Valdés, complementó los agradecimientos a todos los congresistas.

En lo medular, y para sortear la amenaza de la derecha en cuanto a una nueva incursión en el Tribunal Constitucional, el gobierno apuntó a un artículo transitorio para que en un plazo de tres años, a contar de 2016, los Centros de Formación Técnica (CFT) y los Institutos Profesionales (IP) alcancen la gratuidad, algo que estaría contemplado en la ley larga.

Para el próximo año, en tanto, se produce una reasignación de dineros no ocupados desde la beca Nuevo Milenio II a la Nuevo Milenio III, que incluye a los CFT e IP acreditados por cuatro años. De de esa forma, la idea es acercarse lo más posible al arancel completo, disminuyendo la cantidad del copago.

Estos puntos eran dos de los tres requisitos que exigía Chile Vamos para aprobar la ley.

Pero además, el Gobierno añadió un beneficio para la universidades estatales, el que implica un aumento de los recursos para mejoras de calidad de dichos planteles, cifra que sube de 2.500 millones a 5 mil millones de pesos. Este monto saldría de los dineros destinados a la gratuidad de los establecimientos privados que no adhieran al beneficio.

“Lo medular y relevante que va a pasar a la historia es que luego de tres décadas en nuestro país, la gratuidad vuelve a ser una realidad en nuestro país. La gratuidad va el 2016 y eso lo logramos hoy con un apoyo transversal. Lo más importante que queremos decirle a las familias y estudiantes, es que van a tener claridad completa respecto de la gratuidad en la educación superior. Hemos cumplido el compromiso que hicimos con ellos”, cerró el vocero Marcelo Díaz.