Ad portas de una nueva versión del clásico universitario, vital para las pretensiones de la Universidad Católica de mantener la punta del torneo de Clausura y de esa manera lograr un título que le es esquivo desde hace seis años, un hincha dio a conocer una carta pública dirigida al plantel donde dice que “si me dieran por un día el poder para decidir el entrenamiento de nuestros guerreros del plantel de honor, no haría una práctica de fútbol en San Carlos de Apoquindo. Citaría al plantel completo a las 5 de la mañana a un paradero de Puente Alto, la Pintana, Quilicura o La Pintana. Los haría tomar un Transantiago repleto de gente, junto a las nanas de familias ricas y los obreros de la construcción que sacrificadamente los hacen sin chistar para ganarse la vida, pagar la comida y techo para sus hijos”.

“Es hora que este grupo compuesto por señoritos, pechos fríos y vagos (como Marcos Medel) se la jueguen por nosotros, que somos los que al final le ponemos el pecho a las balas el resto de la semana con todo el amplio Chile que no es de Católica y nos apunta como cagones por culpa de ellos”, se lee además en el texto que aparece publicado de manera íntegra más arriba.