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Un grupo de parlamentarios tanto del oficialismo como de la oposición criticó el salvavidas que le tiró la Presidenta Michelle Bachelet a TVN, materializado en una inyección de US70 millones de dólares destinados a cumplir con la implementación de la Televisión Digital, y otros 25 palos verdes para la creación y desarrollo del Canal Cultural.

El principal blanco de las críticas apunta a este traspaso de lucas justo en momentos en que se vive un complejo escenario económico en el país. Las pérdidas de TVN en 2015 ascienden a 25 mil millones de dólares.

Otro asunto que recibió cuestionamientos fue la elección de dos nuevos miembros en el directorio del canal, los que serán escogidos por el Ministerio de Educación y el Consejo de la Cultura. Algunos plantean que esto generaría un seso político.

Según consigna El Mercurio, la cabeza de la comisión de Transportes y Telecomunicaciones, Manuel Antonio Matta (DC) sostuvo que “en el momento que se vive, en el que estamos con una caja fiscal débil, evidentemente es una cantidad muy alta de plata”.

A su vez, el ex presidente de la falange, Ignacio Walker, indicó que en un canal estatal hay que “evitar cualquier intervencionismo gubernamental”.

El senador Adolfo Zaldívar aprovechó de mencionar que hay que analizar el déficit de la gestión presupuestaria antes de dar luz verde a un “desembolso de esta cantidad importante de plata”.

Desde el PPD, el senador Felipe Harboe criticó que “hay necesidades sociales más imperativas y urgentes de atender”.

Desde Chile Vamos el senador Andrés Allamand (RN) advirtió que ahora se pretendería “controlar” al canal público y “coartarle”.

Añadió que “hay que despejar que lleven de contrabando el viejo interés de los gobiernos de izquierda de controlar la televisión pública”.

Desde el Gobierno, el vocero Marcelo Díaz contestó que el salvavidas de Bachelet responde a “política pública relevante y de primer orden”.

Precisó que “hacernos cargo de esto es un desafío, y también responde a una necesidad de los chilenos. No compite con el gasto social, no es una cosa por otra”.

“Las democracias sólidas cuentan con televisiones públicas potentes, validadas, autónomas, independientes y esos son principios que vamos a rescatar”, sentenció.