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Chile y Argentina, campeón y subcampeón respectivamente de la anterior edición de la Copa América, son los “Goliat” del Grupo D de la actual Copa América, en el que Bolivia y Panamá intentarán desempeñar el papel de “David” e incomodar a ambos colosos.

Argentina y Chile encabezan todas las quinielas para pasar a los cuartos de final y su incontestable favoritismo solo se torcerá si se siguen los pasos del episodio bíblico en el que el pequeño David derrumba al gigante Goliat contra todo pronóstico.

Argentina, doble campeona del mundo (1978 y 1986) y catorce veces ganadora de la Copa América, ocupa la primera posición de la clasificación mundial FIFA, mientras que Chile está en quinta posición tras haber sido recientemente tercera. Panamá, en el punto 56, y Bolivia, en el 82, están muy por detrás en esa clasificación.

Messi, cinco veces Balón de Oro y actualmente con problemas físicos, se quiere quitar la espina clavada con su selección en un torneo que arranca con problemas físicos, tras no haber alzado ni un título de Copa América (perdió dos finales, la del 2007 y 2015) ni del Mundial (derrotado ante Alemania en 2014).

Sin embargo, Argentina, dirigida por Gerardo ‘Tata’ Martino, marcha tercera en las eliminatorias para acceder al Mundial de 2018 y cuenta con una nómina apabullante de futbolistas de primer nivel: Sergio Agüero (Manchester City), Ángel di María (PSG), Javier Mascherano (Barcelona), Gonzalo Higuaín (Nápoles) o el prometedor Paulo Dybala (Juventus).

El combinado argentino debuta este lunes en Santa Clara, en California, ante Chile, su verdugo en la Copa América del pasado año.

“La Roja” es una emergente selección que en el 2015 logró su primera consagración internacional al vencer, como anfitrión, la Copa América en los penaltis.

Responder a las altas expectativas de esa victoria será el principal desafío del argentino Juan Antonio Pizzi, que suplió en el banquillo a su compatriota Jorge Sampaoli, arquitecto del rotundo éxito de Chile, un conjunto muy bien organizado y de un estilo de juego dinámico.

La columna vertebral de de ‘La Roja’ se mantiene respecto a la última Copa América.

Los tapados del grupo, Bolivia y Panamá, debutan en la Copa América conmemorativa mañana en Orlando (Florida).

Bolivia, que venció el torneo sudamericano en 1963 y fue finalista en 1997, vive un convulso momento debido a los malos resultados (penúltimo en la clasificatoria para el Mundial del 2018), que ha enrarecido el ambiente de la selección.

Desde que en agosto del 2015 Julio César Baldivieso tomase mando de la selección en sustitución de Mauricio Soria, el defensa Ronald Raldes y el goleador Marcelo Martins Moreno anunciaron su renuncia por divergencias con Baldivieso.

El otro integrante del grupo D que busca dar la campanada es la selección de Panamá, que se clasificó a este especial formato de la Copa América Centenario por haber ganado el repesca de la última de la Copa de Oro.

La debutante selección centroamericana está dirigida por el colombiano Hernán Darío Gómez y cuenta con los goles de los delanteros Blas Pérez (ex del Hércules de Alicante y hoy en el Vancouver Whitecaps) y Luis Tejada (del equipo peruano Juan Aurich).