Camara de Diputado

“No vayas al centro porque está lleno de colombianos”.

Frases como esas reflejan el racismo presente en el mercado laboral chileno, esto a propósito de la gran cantidad de migrantes que han llegado durante los últimos años al país.

De acuerdo a lo que recoge el diario La Segunda, la socióloga de la Universidad Alberto Hurtado, Carolina Stefoni; la profesora de la UDP, Delfina Lawson; y el sociólogo de la Universidad de Los Lagos, Eduardo Thayer, analizaron el fenómeno.

De las conclusiones que arroja la investigación es que pese a que muchas veces cuentan con más años de escolaridad que el promedio de los chilenos, los extranjeros de países como Colombia o Perú terminan en labores menos calificadas, más precarias.

“Lo que pasa es que se sospecha de los títulos o las calificaciones obtenidas en el exterior”, dice Thayer. “Que no te toque un médico ecuatoriano”, son del tipo de frases que se oyen al respecto.

Otro de los fenómenos que advierten los expertos es que ha ido cambiando el sujeto de discriminación. Si en los 90′ eran peruanos, ahora son colombianos, y luego será otros.

“La discriminación y el racismo en Chile se activan cuando se identifica a un grupo de migrantes como una amenaza y que puede trastocar nuestra homogeneidad social”, plantea Stefoni.

Para Stefoni, hay ciertos situaciones bastante decidoras a la hora de discriminar en términos raciales.

“La construcción del ser chileno como blanco, europeo y moderno que tiene la élite de la zona central se ve tensionada cuando llegan migrantes. Nos damos cuenta que somos parecidos a los ecuatorianos y peruanos en términos fenotípicos y que compartimos religión y cultura”.

Thayer explica que la percepción es que a ese anhelado blanqueamiento de los años se ha sumado ahora una especie de involución racial con la llegada de población andina, algo que nos “devuelve el componente indígena”.

Otro aspecto que denota el racismo, sostiene el mismo experto, es que los argentinos no son visto dentro de esa categoría de migrantes.

Por eso que concluyen que en Chile existen los “migrantes y los extranjeros (formados principalmente por los de origen europeo”.