bachelettrabajador

Quizá como nunca antes lo había hecho, la Presidenta Michelle Bachelet mostró su total molestia por los destrozos que dejaron las tomas en el Internado Nacional Barros Arana (INBA), establecimiento desalojado por segunda oportunidad esta mañana.

“Quisiera referirme a hechos violentos que hemos visto, tras la toma de colegios en especial los daños en el INBA. Yo creo que Chile necesita una juventud con ideales y comprometida con los asuntos públicos, pero eso se hace construyendo y no destruyendo. La educación pública es un patrimonio común y estamos haciendo un enorme esfuerzo por dignificarla y mejorar su calidad”, dijo la Presidenta en medio de una actividad de su agenda.

Haciendo un paralelo con las movilizaciones sociales de hace cinco años atrás, cuando se puso sobre la mesa el problema del acceso a la educación, la Mandataria sostuvo que “nada tienen que ver estas cosas que hemos visto, estos actos vandálicos con las movilizaciones aquellas del 2011 que despertaron la conciencia de todo un país sobre los desafíos que Chile tenía con la educación de sus hijos”.

“Yo creo que el país no entiende y por eso nos indignan aquellos vándalos que sólo se movilizan para destruirla, y vamos a aplicar contra ellos toda la fuerza de la ley porque eso es lo que nos pide toda la sociedad”, finalizó.

Los daños en el INBA fueron avaluados en más de 400 millones de pesos, esto mientras el vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) y presidente del Centro de Alumnos del citado establecimiento, Diego Arraño, afirmó que se trataba sólo de rayados.

“Es muy distinto un rayado en la muralla a que los compañeros del Internado tengan las vigas expuestas, que las puertas de emergencia estén amarrados con un alambre. Tenemos tantas cosas con dificultades que no han sido escuchadas”, dijo el dirigente quien también cuestionó a la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá.