Santiago A1

El empresario austriaco, Moritz Fried, quiso emprender su propio negocio de helados artesanales en Santiago. Lo que nunca pensó es que la odiada y eterna burocracia llegaría a ser tan compleja tanto para él como para todos los chilenos.
En entrevista con la revista Paula, el amigo del fallecido ecologista Douglas Tompkins dio cuenta de todos los engorrosos problemas que tuvo para abrir una sucursal en Vitacura: “Me impresionan los desafíos burocráticos. Tienes que lidiar con las seremis, los permisos, las patentes: trámite, trámite, trámite. Y siempre hay que ir a la estúpida notaría. Es desesperante por lo lento y porque quedas sujeto a funcionarios de la administración pública que son flojos y que no quieren ayudarte”.

Agregó que “Chile es un país terriblemente difícil para emprender”.

En cuanto a la brecha educacional y de clases que existe en este país, Fried sostuvo que “la diferencia entre los ricos y pobres es trágica. Y la causa también está en las elites, porque a ellas no les gusta la movilidad social porque les crea más competencia (…) Todo está prediseñado, prearreglado. Y no quiero que esto suene a que soy de izquierda, porque no lo soy”.

“Es una sociedad extremadamente materialista. Lo ves es en esos autos enormes, en la cultura de ir de compras, donde la gente se mueve por el consumo y los símbolos de estatus”, cerró el empresario austriaco.