Pasadas las 13 horas de ayer, el magistrado del Juzgado de Garantía de Quilpué, Sergio Brustavo, acogió la medida cautelar de prisión preventiva al historiador Leonardo León Solís, formalizado junto a su pareja, Marisol Videla, por delitos de abuso sexual contra una hija.

Un duro golpe para la defensa del exdirector del Departamento de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, quien ya contaba con la prohibición de salir del país y que enfrentó de manera pública otras acusaciones de acoso a exalumnas en la Universidad de Valparaíso en 1998, donde fue sancionado luego que la investigación probara que había mantenido relaciones sexuales con una alumna.

Prisión preventiva

Apenas el juez Brustavo comunicó su decisión, la pareja de León -a quién minutos antes se le había descartado esa misma medida cautelar- se tapó la cabeza y se largó a llorar. Lo mismo hizo una familiar de ambos, quien salió de la sala del tribunal tapándose la cara antes que el magistrado terminara de hablar.

León, en cambio, permaneció impávido. Durante las más de dos horas de espera a la audiencia en el hall del Juzgado de Garantía y las otras dos horas de formalización, el historiador se veía tranquilo y serio. Solo en algunas ocasiones, específicamente cuando se relataban con detalle los supuestos abusos cometidos por él hacia su hija, reprobó con su cabeza o balbuceó con enojo lo que se decía de él.

Sin esconder el rostro ni esquivar las cámaras -aunque su abogado defensor pidió apenas iniciando la audiencia que se prohibiera a la prensa mostrar las caras de los imputados- el académico escuchó uno a uno los argumentos expuestos por la fiscalía y los abogados querellantes, mientras que aprobó moviendo su cabeza los contraargumentos de su defensa, que buscaron sin éxito que no se le dejara en prisión preventiva.

Y como un gran adelanto del juicio oral, la fiscalía enumeró los argumentos -durante dos horas- en su contra y relató extractos exactos de las declaraciones de la víctima y de los informes psicosociales que son parte de la carpeta de investigación.

En especial, la declaración de la propia niña supuestamente abusada y del informe del Centro de Asistencia a Víctimas de Atentados Sexuales (CAVAS) de la Policía de Investigaciones, un documento lapidario que además de sustentar el daño psicológico permanente de la joven desestimó uno de los argumentos más poderosos de León para zafar de la acusación: que la denunciante, su hija, le imputó esos delitos teniendo una ganancia secundaria.

Un informe que el mismo juez de garantía citó al argumentar su decisión de privarlo de libertad y de estimar que el historiador, especializado en análisis del mundo mapuche, la historia fronteriza y en las clases populares, constituye un peligro para la sociedad.

Otro de los momentos tensos de la audiencia y que dio sustento a la prisión preventiva ocurrió cuando el fiscal Silva Satta leyó un extracto de la declaración de Federico Videla -abuelo materno de la víctima- donde relató un episodio en el que supuestamente habría sorprendido in fraganti a su exyerno cometiendo abusos.

En su declaración, Videla dice haber vuelto inesperadamente una tarde de enero a su domicilio, cuando encontró a León encerrado en un dormitorio, con la polera sudada y con las cortinas cerradas a plena luz del día, al interior de una cama con su nieta.

Fue además el momento en el que León más gesticuló y reprobó lo que se decía de él, dando a entender que el testimonio no era fidedigno.

Sin embargo, de nada sirvieron los descargos de su abogado defensor, Ramón Sepúlveda, que intentó demostrar que la investigación de CAVAS tendría errores procedimentales, que el lapso de tiempo de más de siete años entre los supuestos abusos derribarían la tesis de un delito reiterado y que hay algunas diferencias en los testimonios de develación.

Menos el argumento, repetido después afuera del tribunal, de que la ganancia secundaria de la víctima es obtener independencia de sus padres y mantener una situación económica superior a la que tenía con su madre, ahora con el apoyo de su tía y abuelo materno.

“Las motivaciones que haya tenido la menor no las conocemos, pero creemos que si uno analiza el CAVAS -que es el gran elemento que tiene la Fiscalía-, los errores procedimentales y la falta de congruencia en las declaraciones que la niña hizo, dejan en evidencia que es una declaración con ganancia secundaria y que hoy tiene a la menor con su tía, con un auto cero kilómetro comprado al terminar cuarto medio, con una situación económica que no tenía su madre y una situación de descontrol donde efectivamente no tiene control de sus padres, que era en definitiva lo que ella quería evitar”, dijo el abogado Sepúlveda.

El futuro de León

Al finalizar la audiencia, los familiares y amigos de León insistieron en la prohibición de captar imágenes de los formalizados y se dedicaron a contener a Marisol Videla, quien mantuvo su medida cautelar de arraigo nacional.

El abogado querellante, Cedric Mac Farlane, se declaró conforme con la prisión preventiva para el académico y dijo que estudiarán si insisten en poner en la misma situación a la madre de la víctima. Además, señaló que el corto período de investigación da cuenta del trabajo previo realizado por la fiscalía y defendió las conclusiones que arrojó el informe CAVAS.

“El informe descarta absolutamente la existencia de una ganancia secundaria, por lo tanto lo que señala la defensa de que la idea de independizarse de su padre y obtener una determinada ‘libertad’, queda absolutamente descartado por eso. Por la fuerza de este testimonio resulta verosímil, se reconstruye con un grado de detalle bastante notable dada la edad de la víctima, de manera tal que no nos encontramos ante una denuncia superficial o una querella que no tenga sustento”, explicó.

Por su parte, la defensa de León insistirá en las supuestas deficiencias del informe, el trabajo “dilatado” del Ministerio Público y los detalles vagos de las declaraciones para rebajar sus medidas cautelares.

“No hay más diligencias que realizar y esperamos que en el juicio oral se sepa la verdad y efectivamente pueda declararse la inocencia de mi cliente. Vamos a apelar a la Corte de Valparaíso y esperamos que la Corte de Apelaciones cambie la resolución, que creemos injustificada. Él incluso pidió su autoformalización, se presentó al tribunal, la fiscalía no realiza las pericias que él fue pidiendo y hoy resulta que es un peligro para la sociedad. Resulta completamente injustificado”, insistió Sepúlveda.

Con todo, León deberá permanecer en un centro de reclusión en Valparaíso hasta que Gendarmería se pronuncie si puede ser derivado al Anexo Capitán Yaber, en Santiago, o si la Corte de Apelaciones de Valparaíso reduce esa medida cautelar, instancia a la que su defensa acudirá la próxima semana.

Con 45 días decretados como plazo de investigación inicialmente, la tarea de la defensa de León ahora será demostrar en el juicio oral si hubo errores en los informes, que no hay reiteración de los supuestos abusos y que los testimonios no son verídicos.

Mientras, el futuro de la carrera académica de León parece estar cada vez más complicado. Los estudiantes de la Universidad de Valparaíso que estuvieron ayer en el tribunal con carteles contra el profesor titular de la Escuela de Historia de ese plantel y que lo funaron al entrar al Juzgado, señalaron que exigirán la devinculación completa del profesor de la UV.