Este jueves se cumplen exactamente 17 años desde que el entonces ministro del Interior de Inglaterra, Jack Straw, cediera a la presión del gobierno chileno -encabezado en esa época por Eduardo Frei Ruiz-Tagle- y decidiera mandar de vuelta al país al dictador Augusto Pinochet Ugarte, quien llevaba 503 días detenido en Londres luego de una orden de captura internacional emitida por el juez de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón, todo esto por los delitos de genocidio, terrorismo internacional, torturas y desaparición de personas ocurridos en durante la dictadura militar.

Tal como lo muestran la imágenes compartidas en el video que publicamos, ese día Pinochet arribaba a Santiago a eso de las 10:30 de la mañana a bordo de un avión de la Fach.

Lo particular del hecho, y que seguramente pocos podrán olvidar, es que el dictador era enviado de vuelta al país debido a que se consideraba que por su estado de salud no estaba en condiciones de enfrentar a la justicia en Europa. Sin embargo, al arribar al terruño, a Pinochet se le vio sonriente y en un acto, de sumo despreciable, se paraba de su silla de ruedas para tomar el bastón y seguir su rumbo, caminando.

“Verdaderamente ese fue uno de los hechos más lamentable que me ha tocado ver”, diría tiempo más tarde a Canal 13 quien era ministro de Defensa, Edmundo Pérez Yoma.

“Terminó siendo un regreso triunfal, demostrando así que no venía derrotado”, era como vería la escena el senador y ultrapinochetista, Iván Moreira.

“Hicieron un gran acto de provocación al país”, admitiría el expresidente Frei.