Algo así como una lluvia de huevos y otros objetos debió comerse anoche el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en su primera aparición pública luego de una serie de protestas que se desataron en los últimos días en el país caribeño.

El hecho aconteció en San Félix, en el Estado de Bolívar (al sur de Venezuela), lugar históricamente ligado al chavismo. Maduro había llegado a esa zona para conmemorar el bicentenario de la Batalla de San Félix, que liberó en 1817 la región de Guayana del dominio español, cita El País.

Mientras la TV transmitía en vivo, por cadena nacional, todo debió ser interrumpido en tanto los guardaespaldas trataban de desviar los proyectiles dirigidos al presidente. “¡Maldito!” y otros improperios se escuchaban.

Los hechos habrían generado la detención de unas cinco personas.

Cita El País que en septiembre del año pasado Maduro debió enfrentar una situación similar en Villa Rosa, en el Estado de Nueva Esparta. Entonces fue abordado por una turba y debió salir del lugar flanqueado por sus escoltas.

Además de la Batalla de San Félix, el oficialismo conmemoraba ayer los 15 años del golpe que sacó a Chávez del poder por 47 horas.