Francisca Imboden sin pelos en la lengua: “Estamos criando unos zánganos que no tienen idea del valor del esfuerzo”

La actriz chilena de “Tranquilo papá”, Francisca Imboden, no tuvo pelos en la lengua para realizar una clara crítica social, frente al tipo de crianza que reciben algunos niños. La profesional sostuvo su crítica en que su papel en la teleserie de Mega “tiene esa premisa de que a los niños hay que darles todo”. “Mira, la sociedad chilena hoy está muy metida en eso. Tiene a niños de seis años con celulares, metidos todo el día con la tecnología. No se trata de retroceder al 1800, sino que nos midamos. No puede ser que cada uno tenga una tele en su pieza y después se quejen de que no hay buena comunicación”, manifestó.

La actriz chilena de “Tranquilo papá”, Francisca Imboden, no tuvo pelos en la lengua para realizar una clara crítica social, frente al tipo de crianza que reciben algunos niños.

En conversación con Biut, la profesional sostuvo su crítica en que su papel en la teleserie de Mega “tiene esa premisa de que a los niños hay que darles todo”.

Tomando como base aquello, Imboden indicó que a sus tres hijos los educa de una manera clara: “En mi casa hay una tele, no hay Play Station. Con cueva hay un Ipad, pero que es con horario”.

Añadió que “mira, la sociedad chilena hoy está muy metida en eso. Tiene a niños de seis años con celulares, metidos todo el día con la tecnología. No se trata de retroceder al 1800, sino que nos midamos. No puede ser que cada uno tenga una tele en su pieza y después se quejen de que no hay buena comunicación”.

Por su parte, aseguró que socialmente “acá somos muy ‘cosistas’. Y la gente piensa que es mejor que los cabros tengan todo a la mano, el auto a la puerta. Pero no se dan cuenta que, al final, estamos criando unos zánganos que no tienen idea del valor del esfuerzo”.

“Si uno los lleva de la mano hasta el final de los días, los niñitos no saben caminar solos. Es un gran daño el que uno les hace”, recalcó, al mismo tiempo que dijo que “hay que ayudarlos a empoderarse, que se sientan orgullosos de que ellos gestionaron algo. Que empiecen a darse cuenta del valor que tienen las cosas. Nadie dice que no tengan tecnología o facilidades, pero que las usen en su justan medida. Y que no piensen que poco menos los papás son un pozo sin fondo”.

A renglón seguido, la actriz advirtió que “estoy muy orgullosa. Mi hija mayor, ponte tú, sigue estudiando y trabajando al mismo tiempo, se gana sus pitutos. Me gusta porque siento que son cabras súper útiles, que se hacen cargo de su vida”.

Su hijo más chico, aseguró, “nunca ha sido un niño infeliz porque no tiene Play. De hecho, juega todo el día, inventa todo el día, anda con su perra. Fomenta su imaginación”.

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