El ahora ex artillero de la Universidad Católica, Roberto “Pájaro Gutiérrez, concedió una entrevista al diario La Tercera en la que profundizó sobre su salida oficializada este miércoles de la UC.

En conversación con dicho diario, Gutiérrez manifestó que “llevo varios años y sé cómo se maneja esto. Si hasta el último día de la última fecha del torneo no se había acercado nadie a poder decirte que estaban las ganas o la posibilidad de negociar, es un indicio claro de que no estaban las ganas en el club. En base a eso yo también les hice saber que no quería continuar por lo mismo. No había para qué seguir estirando la cosa. Si no me toca seguir en Católica, me va a tocar en otro lado. Las ganas yo las tenía, siempre han estado. Qué más que querer seguir en la institución donde has tenido las mayores alegrías”.

Añadió que esto “lo conversé con el Tati (Buljubasich). Le dije que de parte mía estaba muy complicado seguir. Tampoco tuve una respuesta del Tati de decirme que lo pensara o que ellos querían que siguiera. A lo mejor no estaban las ganas de continuar de todas las partes. Quizás no querían de la parte dirigencial o del técnico, y yo claramente quería jugar así que iba a ser difícil”.

En otros pasajes, el delantero que militara en Santiago Wanderers afirmó que no se siente poco valorado, ya que “uno en el fútbol ya sabe cómo son estas situaciones. Estoy muy agradecido de la parte dirigencial y de Mario Salas por haberme traído al club. Hoy ellos tenían la determinación de que no continuara y había que asumirlo, ser autocrítico en el sentido de que en algún momento debí haber jugado más y no lo hice. Me quedo con la tranquilidad y me voy con la frente en alto de que me entregué al máximo por Universidad Católica y sus hinchas”.

Al respecto precisó que “me tocó jugar un minuto, dos minutos y siempre tuve la responsabilidad de entrar, de hacerlo bien, de revertir la situación. Hay ejemplos claros: contra Colo Colo, en el último segundo metí el gol del triunfo y entré en los descuentos; con Paranaense entré cuando estábamos 2-0 abajo en los últimos minutos y logramos el empate; cuando me tocó jugar de titular marqué goles. Eso te deja tranquilo”.

Entre sus críticas está el hecho de que “por lo menos debí haber recibido un llamado de la dirigencia que dijera ‘Roberto, queremos conversar contigo’, independientemente de que se llegara o no a un acuerdo. Por lo que había jugado y por cómo me había entregado sentía que al menos deberían haber hecho un poco más, por lo menos haberme llamado para decirme ‘no están las condiciones’. Ni eso sentí, no tuve ni un llamado ni una reunión con nadie”.

En esta línea, aseguró que “nadie me ha llamado hasta hoy de Católica. Fui a buscar mis cosas. Tenía un reunión el domingo cuando llegamos de Concepción, pero era con Mario, no con los dirigentes. Sin embargo, mi decisión estaba tomada en base a lo que habían demostrado el cuerpo técnico y los dirigentes. No asistí a la reunión y ahí Salas era el encargado de negociar alguna intención de ellos, pero no había esa intención, por algo no me llamaron tampoco”.

Respecto al refuerzo uruguayo, Santiago Silva, afirmó que “las decisiones las toma el entrenador y hay que respetarlas, pero claro que uno se cuestiona. Porque me tocaba jugar cinco minutos y hacía un gol, daba un pase gol o cambiaba el partido. Me tocó de titular en un clásico y anoté dos goles. Entonces, pensaba que el próximo partido podía jugar de titular, pero no se daba. Los números están ahí. Fui el goleador del equipo en el torneo y jugué cinco partidos de titular”.

A su vez, el Pájaro es enfático en reconocer que “trajeron a Santiago y era lógico que jugara. Lo acepté. En un momento pensé que yo podía haber jugado. Obvio que pensé que si renovaba iba a seguir pasando lo mismo. Por eso mi decisión. Sentí que era nadar contra la corriente, porque por más bien que jugara o hiciera goles, cuando llegaba el momento de hacer el equipo yo no estaba”.

Al ser consultado por una posibilidad de llegar a la U, reconoció que “tengo que escuchar todas las ofertas que me puedan llegar. No tengo tachado a ningún club. Manejo varias propuestas, afortunadamente. Soy un jugador libre que puede negociar con cualquier institución. Tengo algo afuera, pero es más complejo irme porque quiero estar muy cerca de este local que acabo de abrir”.

Sobre terminar su carrera en la Católica, contestó riendo que “es muy loco pensar en volver a terminar mi carrera en la UC, porque con lo que está pasando sería bastante complicado”.