Uno de los hermanos de los dos mapuches que fueron abatidos el sábado durante un intento de asalto a una parcela chilena reafirmó hoy que la lucha indígena seguirá a pesar del suceso, que sacudió la opinión pública este fin de semana.

“Cuando cae uno, diez se levantan”, recalcó Florencio Marileo en el velorio de su hermano en Pidima, comuna de Ercilla, a unos 650 kilómetros al sur de Santiago.

En declaraciones a radio Biobío, Marileo reivindicó la muerte de los dos hombres -su hermano Luis Marileo Cariqueo, de 24 años, y Patricio González Guajardo, de 23- como un suceso que corresponde a la causa indígena, debido a que ejercían “un control territorial”.

Según fuentes policiales, la tarde del sábado dos personas murieron después de que un capitán de Carabinero en retiro, Ignacio Gallegos Pereira, repeliera el atraco a su propiedad, en un predio en La Araucanía.

Gallegos Pereira, utilizó una escopeta y una pistola para enfrentar a los ladrones, donde los asaltantes pretendían robar caballos de fina sangre.

En total eran cinco personas; dos murieron en el lugar y un tercero huyó junto a los demás pese a resultar herido, precisó el informe policial.

El oficial también resultó herido, y se encuentra internado en un recinto hospitalario de la zona, fuera de riesgo vital.

Durante este lunes los estudiantes, la mayoría de origen mapuche, se tomaron la escuela rural de la Colonia Manuel Rodríguez, cerca del límite de Collipulli y la localidad de Los Sauces, en la región de La Araucanía, y en señal de duelo por los indígenas abatidos colocaron una bandera negra.

Una posición parecida se vivió en la escuela Teodosio Urrutia de Pidima, donde se suspendieron las clases por la muerte de los comuneros mapuches; colocaron la bandera chilena a media asta y una cinta de color negro.

Carabineros informó a los periodistas que ambos fallecidos contaban con un alto prontuario policial.

Luis Humberto Marileo Cariqueo, registraba ocho detenciones, desde el 2008 a la fecha. El 12 de diciembre de 2013 había sido condenado a 10 años y un día de presidio efectivo en calidad de autor del robo con homicidio, en grado frustrado, del parcelero Héctor Gallardo Aillapán, ocurrido en septiembre del 2012.

La otra persona muerta, Patricio González Guajardo, tenía seis detenciones desde el 2009, todas realizadas por funcionarios policiales de Collipulli.

Según la Fiscalía, también era investigado por otras causas vinculadas a la violencia rural que se vive en las regiones de La Araucanía y el Biobío.

La policía también ubicó la camioneta en que los cinco delincuentes llegaron hasta la parcela del capitán en retiro, donde se encontraron vestimentas y un llavero con consignas reivindicatorias a la causa indígena.