No se vaya a creer usted que Siri, aquella voz del iPhone a la que tantos recurren para programar alarmas, llamar a alguien o la cuestión que sea, es un robot o una invención de las computadoras. No, Siri es real. Tiene una cara, ojos. Siri sonríe. Y Siri, además hace clases de inglés.

“Estaba dando clases en una academia y un día la madre de una de mis alumnas vino buscando a alguien nativo que pudiera hacer grabaciones en castellano e inglés para un servicio de banca telefónica”.

Así es como cuenta Iratxe Gómez -cita El País- cómo fue que en un momento de su vida se convirtió en la popular voz del teléfono de las manzanitas.

Iratxe recuerda que en un principio estuvo “tres semanas en un estudio de grabación de Vitoria, con una media de cinco o seis horas al día locutando en torno a 2.500 frases al día”.

Dice además que en su trabajo “hay locuciones de todo tipo. Muchas son unas cuantas palabras, pero otras son locuciones larguísimas. No es como leer un texto, donde todo es más fluido, aquí no hay conexión entre una y otra”.

“Mi voz está en muchos GPS y navegadores para vehículos. Me voy encontrando con mi propia voz por ahí pero normalmente nunca sé para quién estoy grabando”, revela.

Como dato curioso, la voz del teléfono de Apple no usa un aparato móvil de la marca que ocupa su voz en español. Además, admite haber sufrido por la fama: “Con lo que son con la tecnología, en cuanto se enteraban de que yo era la voz de Siri en español se montaban colas para hacer la comprobación. Incluso la gente hacía cadenas con sus teléfonos para que la Siri de un idioma preguntara a otra y así sucesivamente”.