“Para entender a Bachelet” es el título que lleva la columna de este martes en El Mercurio del sociólogo Eugenio Tironi, en la que realiza un análisis respecto a las diferencias que ha tenido la Presidenta Michelle Bachelet en los dos gobiernos que ha tenido.

“¿Qué cambió en Michelle Bachelet entre 2010, cuando dejó su primer mandato, y 2014, cuando inició el segundo?, se pregunta Tironi en su escrito, al mismo tiempo que se responde que tras estar en la ONU la Jefa de Estado “adoptó la forma como esta organización mira el mundo y el futuro de la humanidad”.

Añadió que “de aquí nace la diferencia: ‘Bachelet I’ llegó a gestionar, con un estilo si se quiere más humano y horizontal, una trayectoria que contaba con bases filosóficas y operacionales provistas por la escuela neoliberal; ‘Bachelet II’, en cambio, volvió para implantar -asumiendo los quiebres que fueran necesarios- una nueva visión: lo que podríamos llamar la escuela de Naciones Unidas”..

En esa línea el profesional afirma que “cuando se miran las cosas desde esta perspectiva se explica la extraña persistencia que ha mostrado la Presidenta Bachelet, que ha perseguido cumplir con su agenda sin atender los vaivenes de la opinión pública y la encuesta del lunes siguiente, ni lo que titulen los diarios y escribamos los columnistas, ni velando por su coalición política y el impacto electoral, ni dejándose llevar por la lealtad hacia sus colaboradores históricos. No; ella ha gobernado con su vista colocada mucho más lejos: en los objetivos que se pone el sistema de Naciones Unidas”.

“Bien se podría decir que desde Pinochet que Chile no tenía un gobierno más doctrinario que el actual: el primero fue fiel a la doctrina de Chicago; el segundo, a la de Manhattan”, apuntó.