Fue sin duda el mazazo de la noche. Cuando desbordaba la tristeza, la amargura, cuando había que volver de un sueño para atender la crueldad de lo real, Carla Pardo, la mujer de Claudio Bravo, lanzaba un mensaje en redes sociales que terminaba de demoler lo poco que quedaba de una generación que lo ganó por todo. “Yo sé que la mayoría se pelaron el culo, mientras otros se iban de fiestas e incluso no entrenaban de la borrachera que llevaban”, decía la mujer del capitán.

Y entonces no sólo en Chile repercutía el hecho. En Argentina, los programas deportivos, mientras disfrutaban la sufrida clasificación con un Lionel Messi encumbrado como Dios, abordaban el escándalo instalado por Pardo.

“A ver qué tenemos atrás, la mujer de Claudio Bravo, el arquero de Chile, que se quedó fuera del mundial”, profería el conductor de 90 minutos de Fox, Sebastián “Pollo” Vignolo”, quien luego pasaba a leer el mensaje de Carla Pardo, tras lo cual se escuchaba un silbido. Como aquellos que dan a entender que algo no bien.

“No entrenaban de la borrachera que llevaban”, subrayaba Vignolo y se oía el clásico “upa”, tan típico del lenguaje rioplatense.

“Impresionante, terrible”, completaba el comunicador al terminar de leer el mensaje. “Te digo, se acaba de destapar una interna tremenda”, asistía el periodista de cancha Marcelo Benedetto. “En Chile cuando lío, hay lío en serio”, se escuchaba también.

“Los ejes son siempre los mismos, los ejes del conflicto. Jugadores con falta de profesionalismo… lo mismo pasa en Perú, o pasaba en Perú, lo mismo en Ecuador”, era el análisis del exjugador y analista Diego Latorre.