El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo bandera hoy de la necesidad de regenerar la democracia española para intentar desalojar de ese puesto a Mariano Rajoy, cuyo partido, el PP, está vinculado a varios casos de corrupción.

El Congreso de los Diputados vivió hoy la primera sesión de la moción de censura socialista contra Rajoy, con un duro cruce de críticas entre éste y Sánchez, que le pidió la dimisión inmediata por “higiene democrática”.

Ello una semana después de que la Audiencia Nacional condenara a varios excargos del PP y empresarios e incluso al propio partido por lucrarse en el marco de una trama corrupta del caso Gürtel.

Sánchez defendió la moción de censura contra Rajoy que, en caso de ser aprobada mañana por al menos 176 diputados, le llevará a la jefatura del Gobierno.

“Dimita ahora y todo terminará. Su tiempo acabó. Dimita y esta moción de censura habrá acabado aquí y ahora”, lanzó Sánchez a Rajoy.

Sánchez subrayó que la moción de censura nace de la “incapacidad” de Rajoy de asumir sus responsabilidades políticas tras la sentencia “demoledora” de Gürtel, que en otras democracias hubiera llevado a la dimisión.

Por su parte, Rajoy criticó a los socialistas por tener, a su juicio, una visión “interesada y manipulada” de la sentencia de la Audiencia Nacional.

El líder conservador calificó la iniciativa socialista de “temeraria” y dijo que responde a “los afanes” de su líder, Pedro Sánchez, al que acusó de querer llegar al poder sin tener la confianza de las urnas y, además, de la mano de un conjunto dispar de partidos, entre los que están los nacionalistas catalanes, partidarios de la independencia.

Para Rajoy, la iniciativa socialista daña la estabilidad económica y política de España, un argumento del que Sánchez discrepó, por considerar que el Gobierno del PP ha perjudicado la cohesión social y territorial de España.

Para ser jefe del Ejecutivo, Sánchez necesita 176 diputados en una Cámara de 350 y su partido sólo tiene 84, por lo que necesita ampliar su apoyo con otros grupos.

Entre ellos el más codiciado es el del PNV, los nacionalistas vascos moderados que tienen cinco parlamentarios decisivos.

Por eso una parte del discurso de Sánchez estuvo dirigido a persuadir a los vascos, a quienes dijo que respetará los Presupuestos del Estado aprobados la semana pasada por el Congreso y que tuvieron el voto contrario de los socialistas.

Si gana la moción de censura mañana Pedro Sánchez (Madrid, 1972) se comprometió a presidir un Gobierno que sería “socialista, paritario, europeísta, garante de la estabilidad presupuestaria y económica y cumplidor con sus deberes europeos”.

Sin embargo, Rajoy acusó a Sánchez de practicar una “ambigüedad táctica” y lo calificó como “veleidoso e inconstante”.

Rajoy dijo que el aspirante socialista “magnifica hasta el delirio la corrupción del Gobierno” para “fundamentar su iniciativa purificadora” y lo acusó de “chantajear” al Congreso al plantear “o corrupción o yo”.

Sánchez aseguró que trabajará por garantizar la estabilidad institucional, económica, social y territorial e impulsará el consenso necesario para convocar elecciones, aunque no dio fecha.

La legislatura está casi en su ecuador y acabará en junio de 2020, aunque es prerrogativa del presidente del Gobierno adelantar los comicios.