La semana pasada se produjo el primer ataque con arma blanca en la Antártica.

El ingeniero eléctrico ruso, Sergey Savitsky (55) no encontró nada mejor que acuchillar a su compatriota, el soldador Oleg Beloguzov (52), con quien compartía hace más de un año la estación rusa Bellingshausen en dicha zona.

Por el inesperado ataque es que Beloguzov fue derivado al Hospital Clínico de Magallanes en estado grave, con la presión baja y anémico.

Tras pasar más de tres días sometido a transfusiones y conectado a ventilación mecánica, la víctima fue dada de alta.

Por su parte, Savitsky fue deportado a su país y quedó bajo arresto domiciliario.

En la audiencia en su contra reveló la insólita razón que lo llevó a atacar a su compañero.

Resulta que el científico aseguró que en la base sólo tenían acceso a dos canales de TV rusa, elementos deportivos y una biblioteca. Para matar las largas horas en ese lugar es que se enfocaron en los libros…

Según su relato, Beloguzov tenía la pésima ocurrencia de contarle todos los finales de los libros antes de terminarlos.

Fue así como el pasado 9 de octubre, y bajo la ingesta del alcohol, el sujeto decidió atacarlo con el cuchillo.

Eso sí, jura que no intentó matarlo y que está arrepentido…