No terminó bien la masiva fiesta de año nuevo organizada en el Movistar Arena de Santiago, evento que terminó con los asistentes saqueando el trago dispuesto para el bar abierto.

Según contaron algunos asistentes, parte del malestar se inició con el hecho de que a pesar de la promesa de bar abierto que conllevaba el pago de una entrada de entre 25 mil y 30 mil pesos, se estaba cobrando cerca de 3 mil pesos por el vaso para recargar “combustible”.

La situación se empezó a descontrolar y se habla de que hubo saqueo de “copete” en el sector de entrega de líquidos.

El descontrol provocó que al terminar la fiesta tuvo que intervenir un piquete de carabineros con carro lanzaaguas incluido.