Productora y discípula del CIEM: “Sí, era una secta”

Marcela Muñoz conoció a Humberto Baeza, conocido con su nombre artístico “Tito Fernánez”, a mediados de los 90, como su productora en un programa radial. Años más tarde, buscando alivio espiritual para sus penurias, llegó al Centro Integral de Estudios Metafísicos, CIEM, que Baeza dirigía en pleno centro de Santiago. Fue iniciada en la Logia Libertad y, aunque no fue invitada a formar parte de Tallis, sí se dio cuenta de la existencia de un subgrupo de mujeres jóvenes y sumisas, que tenía una relación distinta con el maestro. “Da vergüenza y duele darte cuenta de lo que pasaba”, dice. Esta es su historia.