A un hombre de 55 se le amputó el pene debido a una presunta negligencia médica ocurrida en un centro médico de Curicó. Eso es lo que denuncia en  la localidad de Molina, Región del Maule, Johanna Reyes Baeza, su hija.

En conversación con el diario Vivimos la noticia, Reyes Baeza reveló que su padre era afectado por un tumor cancerígeno en sus genitales desde marzo del año pasado. Momento en que el doctor, recuerda ella, le dijo “no es nada grave”.

“Yo hablé con el médico, le pregunté si mi papá tenía que hacerse una radio o una quimioterapia y él dijo no, no es necesario porque el tumor de tu papá está fuera del cuerpo, él no tiene órganos dañados. No tiene peligro de muerte”, dijo al medio.

“Mi papá se dio cuenta en una de las operaciones que tenía un porotito al lado y el doctor le dijo que no era preocupante, que lo iba a resolver con pastillas (…) el tratamiento nunca hizo efecto. Mi papá decía que le dolía y él (médico) siempre bajándole el perfil”, contó.

 Una vez que llevó a su padre a Talca para un control, fue revisado por un urólogo y un oncólogo que le dieron un real diagnóstico. El hombre tuvo cinco intervenciones quirúrgicas. Finalmente el tumor se extendió hasta los ganglios y fue extirpado de forma completa.

Pese a estar en conocimiento de este cáncer, denuncia Johanna, el médico de su papá nunca derivó a su padre a un especialista.  Tras conocer el nuevo diagnóstico se excusó por el error y aseguró que el caso “se nos fue de las manos”.

Es por ello que la familia desarrolla una demanda en contra del profesional y el recinto médico de la zona.