El Ministerio de Bienes Nacionales puso fin a la polémica que protagonizó el presidente de Gasco, Matías Pérez Cruz, luego de que echara a tres mujeres de una playa del Lago Ranco argumentando que estaban en “su” jardín.

El titular de dicha cartera, Felipe Ward, dio a conocer un informe técnico que dio cuenta de que el lugar en el que estaban estas tres turistas era una playa de bien de uso público.

Al respecto, el secretario de Estado enfatizó que “en consecuencia de lo anterior, no resulta adecuado el proceder del señor Pérez Cruz, toda vez que tanto el acceso como el uso de las playas en Chile no requieren permiso ni autorización alguna”.

El estudio reafirma que el empresario “confunde una simple extensión de las características geográficas de su terreno, con la atribución de sentirse y comportarse como dueño de un espacio de todos los chilenos”.