El presidente de la empresa Vale, Fábio Schvartsman, afirmó este jueves que la compañía es una “joya” para Brasil y “no puede ser condenada” por la ruptura de una represa que dejó unos 165 muertos y 155 desaparecidos el pasado mes de enero.

“La Vale es una joya brasileña y no puede ser condenada por un accidente que ocurrió en una de sus represas, por mayor que haya sido la tragedia”, sostuvo Schvartsman durante una comparecencia ante una comisión parlamentaria que investiga la tragedia, ocurrida el 25 de enero en la localidad de Brumadinho (sureste).

La afirmación de Schvartsman indignó a varios parlamentarios, tanto de la base oficialista como de la oposición, que exigieron “respuestas” de la compañía para el desastre, que en su mayoría consideraron como un “crimen” y no un “accidente”.

La diputada Joice Hasselmann, del Partido Social Liberal (PSL), al que pertenece el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, declaró que “no basta con multar a la Vale” y que es preciso establecer las “responsabilidades penales” de los ejecutivos de la empresa en ese “crimen doloso”.

Hasselmann ya ha propuesto la apertura de una comisión especial en el Parlamento, a fin de investigar lo ocurrido en Brumadinho y ya cuenta para ello con el respaldo de 194 diputados, cifra que supera las 171 firmas necesarias para la instalación de ese grupo.

El directivo de Vale reiteró que la información que tenían sobre la represa “no indicaba ningún peligro inminente” y que todavía no se han podido esclarecer las causas del desastre, que además de un alud de lodo y residuos minerales que provocó un daño medioambiental aún no precisado, dejó a decenas de familias sin hogar.

El Ministerio Público, sin embargo, sostiene que Vale, la mayor productora de hierro del mundo, tenía desde octubre de 2018 datos que advertían sobre el riesgo de colapso de la represa, los cuales figurarían en documentos internos de la empresa.

Schvartsman volvió a rebatir esas afirmaciones e insistió en que los análisis de “estabilidad” de la represa, elaborados por firmas nacionales y extranjeras, garantizaban su estabilidad y no indicaban “ninguna razón de alarma o preocupación”.

El desastre en Brumadinho se produjo tan solo tres años después de otro parecido ocurrido en Mariana, municipio que también se encuentra en el estado de Minas Gerais y donde la rotura de varios diques de la minera Samarco, controlada por Vale y BHP Billiton, causó 19 muertos y una tragedia medioambiental sin precedentes.