Columna: Porque Viña no solo tiene festival

Columna: Porque Viña no solo tiene festival

Durante las seis noches que dura esta fiesta -e incluso un poco antes- no todo es música, cahuines faranduleros, rating y reinas. También se come, se bebe y se carretea. No necesariamente en ese orden, pero pasan sus cositas. Aquí algunas historias en torno al tema.

Roncola desde temprano

Febrero de 1998, los Backstreetboys son el grupo del momento y la organización del festival -por esos años a cargo de Megavisión- ha logrado hacer coincidir una gira promocional del grupo norteamericano con una de las noches del festival. Es decir, sólo pagan los gastos del conjunto y su comitiva. Sin embargo, es probable que buena parte de estos gastos se haya ido en alcohol. Claro, porque por esos años al menos un par de los integrantes de esta banda eran menores de 21 años en Estados Unidos, por lo que aprovecharon su estadía en Chile para tomar sin problema alguno en lugares públicos como la discoteca Tatoo y el bar del antiguo Hotel Miramar, donde se hospedaron. ¿Qué tomaban estos muñecos? Según testigos de la época, “ron con Coca Cola desde tempranito en la mañana”. Ya veremos si este año siguen con sed. Dense por avisados en Viña.

Centolla con papas fritas

¿Le parece extraña esta combinación? La verdad que sí. Sobretodo si la centolla va fría. Mejor le habría quedado una camita de lechugas, algo de palta y una mayonesa preparada en el momento. Pero eso fue lo que pidió el cantante inglés Rod Stewart  a la hora de almuerzo en el restaurante Portofino de Valparaíso el 26 de febrero de 2014. Un par de horas más tarde tenía que asistir a la prueba de sonido y por la noche abrir la jornada en la Quinta Vergara. Tal vez por lo mismo, cuentan que se fue suave y sólo probó un par de copas de chardonnay que le gustaron mucho. Sin embargo, esa misma noche y tras el show, volvió al Portofino por la segunda patita. Testigos de esa velada aseguran que insistió con la centolla con papas fritas y el chardonnay, pero esta vez no por copas, si no que en botella. Y varias.

¿Cocaína solo para Luis Miguel?

“A mí me informaron las personas que hacían la limpieza que en la pieza de Luis Miguel había restos de cocaína”, dijo en una entrevista a The Clinic Sergio Riesenberg, histórico director del festival, refiriéndose a lo que habría pasado en la versión de 1985 que también estuvo a su cargo. Los dardos del también periodista apuntaban a Luisito Rey -que habría drogado a su hijo adolescente para hacerlo rendir- y todo lo que giró en torno a su figura a raíz de la serie de Netflix sobre Luis Miguel. Pero más allá de esta historia imposible de comprobar, las historias de falopa en el festival son un cuento bien sabido. “Yo he visto hasta a los más sanos caer en los jales durante el festival”, confidencia un periodista que cubrió durante casi una década el certamen. Además, famosas son las fiestas que se hacían en la discoteque Tatoo del Hotel O’Higgins durante la dictadura. Muchas veces a puertas cerradas y hasta con invitados tan insignes como el ex militar y agente de la CNI Álvaro Corbalán Castilla. Con tipos como él, cualquier cosa podía pasar en la Tatoo.

Chicles sin azúcar

El colombiano Maluma fue una de las principales atracciones del festival 2017. El tipo, precedido de grandes éxitos en el mercado latino llegó a Chile pidiendo cosas raras -tal como lo suelen hacer los que se saben figuras del festival- como un determinado número de guardaespaldas, un par de autos de un modelo específico para moverse por Viña del Mar y servicio de mucamas las 24 horas del día en el hotel (aunque como venía con tantos familiares y asistentes se terminó quedando en una casa que le arrendaron). Sin embargo, las peticiones en cuanto a comida en su camarín de la Quinta Vergara para la noche en que cantó -porque los otros días estuvo solo como jurado- fueron más bien frugales. Vino tinto, vino blanco, aceitunas, barras de proteínas y chicles sin azúcar. Al parecer, el hombre se cuida bastante.

¿Para dormir?

En 2003 el cantante español Raphael fue sometido a un transplante de hígado que resultó exitoso. Ya recuperado dijo en varias entrevistas que se había dañado el hígado bebiendo durante años las pequeñas botellas de los minibares de las habitaciones de hotel donde dormía gran parte del año debido a sus muchas actuaciones. Según él, bebía para poder dormir. Y puede ser, pero parece que llevaba muchos años con el mismo problema, porque hay historias de fiestas que se remontan a cuando vino al festival de 1982. Para esa versión del certamen se le tuvo que construir una suite especial en el Hotel O’Higgins, para la cual se tuvieron que botar murallas de un par de suites y así dar con los metros cuadrados que el cantante exigía. “Fue una fiesta constante su estadía, casi siempre dentro de esa gran habitación, con mucha gente y pidiendo continuamente comida -principalmente mariscos-, vino y whisky, mucho whisky”, comenta una persona que por esos años trabajó en el festival. No se sabe con certeza si logró quedarse dormido Raphael esas noches de 1982, pero de que tomó, tomó.

Hablando con subtítulos

Para la versión 2015 del festival varios se sorprendieron al saber que la canción que representaba a Estados Unidos en la competencia internacional sería interpretada por Bobby Kimball, vocalista del grupo Toto. Por lo mismo, este texano nacido en 1947 era una de las principales atracciones del tradicional encuentro que se arma un par de días antes del inicio del festival entre la prensa acreditada, el jurado de la competencia y los intérpretes. “Se trata de un evento en que hay un cóctel y en el que se muestra un video con las canciones, alguna autoridad dice unas palabras y luego competidores y jurados quedan a disposición de la prensa para dar declaraciones. Todo esto, en medio de un cóctel que por lo general es bastante regado”, explica un periodista que ha cubierto esta actividad durante muchos años. Y parece que de verdad el cóctel estaba bueno, porque a medida que fue pasando el tiempo Bobby Kimball comenzó a hablar muy fuerte y luego de una manera ininteligible en cualquier idioma conocido. “Lo que pasó es que Kimball se lo comió y sobre todo se lo chupó todo en el cóctel, así que al poco rato ya estaba en muy mal estado”, dice este periodista y agrega que por lo mismo “la gente de producción lo sacó del salón del hotel donde estábamos. Imagínate, era un evento con puros periodistas, el peor lugar para curarse y dar jugo”. Pero la historia no terminó ahí, porque a Kimball no le pareció que se lo llevaran a la fuerza y se resistió todo lo que pudo, dando gritos y manotazos hasta que lograron meterlo a una van de la organización. La última imagen que muchos recuerdan de ese día es a Kimbal con medio cuerpo afuera de una ventana del vehículo gritando algo que por supuesto nadie entendía mientras la van enfilaba hacia el hotel donde estaba hospedado.

En la gala también se come

Aunque no tiene tanta antigüedad, la gala del festival ya hace rato que se ha transformado en uno de los puntos altos de cada versión de este evento veraniego. Y aunque la principal atracción es el desfile de famosos, famosillos y hasta desconocidos por la alfombra roja; sepa usted que una vez adentro los invitados comen y beben. “Antes de pasar por la alfombra no, nada, porque hay que lucir lo menos hinchado posible para evitar el pelambre televisado que se arma en torno a esto”, comenta alguien con varias galas en el cuerpo. Una vez adentro del casino, y mientras siguen desfilando rostros afuera, la gente suele tomar pisco sour, mucho espumante y come algún picoteo. Y luego viene la cena, que por lo general es bien cargada a los nombres rebuscados y tiene bien poco que ver con Viña del Mar y Chile en general. Lo cual no deja de ser curioso tomando en cuenta la buena cuota de invitados extranjeros que tiene cada año la gala. Así, del menú del año pasado se recuerdan preparaciones bien poco nacionales como leche de tigre, caponata de vegetales o macarrones franceses; además de nombres rebuscados como “Texturas de Res” o “Partitura de Finos Sabores”. Aunque lo más recordado de todo fue las “vallas (sic) del bosque” del postre que aparecieron escritas así en cada una de las tarjetas de menú que recibieron los asistentes a la gala. Al final, acá lo único que importa es la alfombra roja.

En Santiago también

Aunque el festival se celebra en Viña del Mar, de tanto en tanto no falta el artista que prefiere quedarse unos días en Santiago antes de partir a la costa e incluso ha habido casos de algunos que han salido directo desde un hotel capitalino a actuar en la Quinta Vergara. También ha habido otros, los menos, que se han quedado en la capital un par de días tras el término de la fiesta antes de volver a sus respectivos países. Entre los artistas que han optado por pasar por Santiago podemos nombrar a gente como Morrisey, Sting, Cat Stevens y Luis Miguel. ¿Dónde come esta gente cuando está en la capital? Por lo general pasan mucho en sus hoteles -habitualmente el Sheraton, Ritz Carlton, W o el ex Hyatt- por lo que prefieren comer ahí. Si salen, se les suele ver por el Mestizo del Parque Centenario, el Divertimento del Cerro San Cristóbal o La Mar; aunque no falta el que se arriesga y parte al Mercado Central. Mención aparte merece Luis Miguel y su paso por Aquí Está Coco en los ochenta, cuando aún siendo muy joven probó algunos vinos en la cava del restaurante. Algo imposible en la actualidad porque hace ya muchos años que este lugar no funciona durante el mes de febrero.
Comentarios
Sabía ud que... LO QUE BUSCAS ESTÁ EN TI… O DEBAJO DE LA CAMA. -------------------------------- Sabía ud que... COMO NO VAN A DEJAR LIBRE A LOS LADRONES SI LES DICEN “HABLE AHORA O CALLE PARA SIEMPRE”. -------------------------------- Sabía ud que... LOS MÁS SUPERSTICIOSOS SON LOS CARPINTEROS PORQUE ESTÁN TODO EL DÍA TOCANDO MADERA. -------------------------------- Sabía ud que... EN LOS CARRETES DE LOS ZANCUDOS SIEMPRE HAY ALGO PA PICAR. -------------------------------- Sabía ud que... HAY PERSONAS TAN MALÉFICAS QUE SON EL SEXO DEVIL. --------------------------------