COLUMNA |El feminismo no es un cosplay. Hoy todas somos unas chicas súper poderosas

@cattasnow

 

Cuando le cuentas a alguien que haces cosplay, la mayoría de las veces les causa mucha gracias y sobre todo si has pasado los 30 te tiran la típica frase: “madura”.

Pero… Comenzaré por el principio, para que nadie me pregunte de que estamos hablando. El Cosplay (contracción de las palabras en inglés: costume player) es el arte de representar a un personaje de ficción en todas sus facetas, desde su vestimenta hasta su forma de expresarse, lo que es muy distinto a un disfraz, ya que esto es solo ponerse un traje sin ninguna dedicación o prolijidad .

Volviendo a lo que les decía, si es que la gente no se lo toma por el lado del síndrome de Peter Pan, no falta el desubicado que inmediatamente piensa que eres un juguete sexual y que debe ser lo más divertido del mundo usar esos trajes en la intimidad; en serio, sin exagerar, el 80% de los hombres hace ese comentario.

Ojo con esto: no juzgo a nadie que quiera jugar con su pareja; solo que aburre siempre escuchar, que incluso, lo que te pones por un hobby debe ser para satisfacer los deseos masculinos, y casi, que cada prenda tiene el único valor de provocar al sexo opuesto.

¿Pero saben qué es lo que más me molesta? No, no son los comentarios de los desubicados que no tienen nada que ver con este mundo, sino que por el contrario, el machismo que impera dentro de este arte, que debería ser sólo alegría y diversión, pues algunos por más que se desenvuelvan en este ambiente, hombres y mujeres, creen que el rol de las cosplayers es prácticamente el mismo de una chiquilla en una película porno.

Para ejemplificar lo que les digo: hace algunos años vino a nuestro país la destacada cosplayer Jessica Nigri, quien tiene una diversidad de trajes que van desde los más complejos, como armaduras, a los más simples que dejan ver más piel, claramente desde lo sexy.

Cuando esta chica subió al escenario para ejercer su labor de jurado de un concurso de cosplay, la masa de hombres que había en el lugar solo se dedicaron a gritar: “mucha ropa” entendiendo poco y nada el contexto por el que  Nigri estaba en nuestro país. Esta acción generó un repudio generalizado, pero no faltaron los que justificaron todo diciendo que si ella muestra, ahora que aguante.

¿Pero es que acaso ocurre esto mismo con los hombres? La verdad es que no. En definitiva no nos libramos del concepto mujer objeto, porque al parecer muchos creen que aún la única misión de una chica es adornar.

El feminismo nos ha ayudado a entender que nada ni nadie nos puede callar, y gracias a esta consigna es que el último tiempo hemos visto más de una decena de denuncias por acoso, muchas de estas situaciones silenciadas por mucho tiempo, por el simple hecho que al parecer las acusaciones de una chica que hace cosplay de Chun Li no debe ser escuchada.

Es increíble entrar a redes sociales y darte cuenta que el mundo de colores, ocultaba tanto de oscuridad. Muchas menores de edad, luego de años han decidido sacar a la luz horribles casos de abusos ocurridos por cosplayers masculinos, quienes apelando a la vulnerabilidad de las jóvenes y su corta edad, se aprovecharon de ellas.

No sólo eso, ya que salieron a la luz una serie de casos de fotógrafos que se propasaron con mujeres que confiaron en sus servicios.

Es que sin la ola feminista, no tendríamos tantos casos de abusos saliendo a la luz, ya que hemos sido nosotras mismas quienes hemos jugado un valor fundamental en apoyarnos y darnos cuenta que no estamos solas para enfrentar estas situaciones.

Hay muchas circunstancias provocadas por el machismo en el mundo del cosplay, ya que por un lado tenemos lo evidente que pueden ser los casos de abuso o acoso, pero existe la violencia solapada de la invisibilización.

Muchas mujeres extremadamente talentosas no tienen el reconocimiento que merecen solo porque sus trajes no dejan a la vista sus boobies o sus pompas, siendo que están personificados a la perfección, pero claro… Es más importante un atributo físico que el cosplay en sí mismo.

Con lo último bajo ningún punto se ataca a las chicas guapas que se deciden por el erocosplay (cosplay erótico) Solo se entiende que quienes ejercen roles de importancia en el mundo geek, puedan hacer la diferencia y darse cuenta que no solo podemos invitar mujeres con poca ropa a los eventos, sino que por ejemplo una armadura puede tener el mismo impacto que lo anterior.

Alzar la voz, parece ser la consigna que tenemos por delante. No callar las injusticias y por ningún motivo aceptar las exigencias de un público geek que parece siempre creer que está en medio de un concurso de misses impuesto por los cánones extremos de belleza.

El futuro es feminista parece ser la consigna que inundó las calles, pero la verdad es que lamento decirles que están profundamente equivocados, porque el feminismo no es el futuro, sino que en el aquí y ahora, porque ya no necesitamos hacer cosplay de chica súper poderosa: somos las más valientes todos los días.

 Por Lorena Miki (@LorenaMikii. Periodista y Cosplayer chilena)

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