Érika Bugueño, ex esposa de la ex mano derecha del obispo Durán, Luis Vásquez, se fue de tarro y desclasificó los lujos que se daban gracias a las maniobras que realizaba el religioso en su cargo en la Primera Iglesia Metodista Pentecostal de Chile.

Según consigna Radio Bío Bío, Bugueño soltó que “en nuestra casa llegamos a tener tres-cuatro vehículos (…) Todos los que están alrededor del obispo Durán tenían esta facilidad y enamoramiento por autos de lujo y los cambiaban cada cuatro meses, por lo menos Luis Vásquez lo hacía así”.

Añadió que encargaban a Gringolandia estos autos de último modelo por medio de otro pastor que residía en dicho país.

Precisó que contaban con empresas ficticias que utilizaban para la devolución de impuestos.

En este sentido, dijo que “habían empresas que eran ficticias y que les daban facturas, pero era solamente por obtener la devolución de impuestos y con eso (…) se mandaban a Estados Unidos y se compraban vehículos con estas platas”.

En cuanto a los diezmos, dijo que generaban un palo mensual y admitió que “las platas se hayan usado de otra forma, creo que es una burla muy grande”.