Nos contesta el teléfono desde la comunidad autónoma de Andalucía, al sur de España, a bordo de un taxi rumbo a la playa. Afuera, la calle bota fuego por las altas temperaturas, igual que en sus presentaciones, pero Jorgelina Andrea Torres, mundialmente conocida como Ms Nina, un día puede estar acá y al siguiente en alguna capital del mundo con su flow candente, poniendo a bailar hasta el más tieso con sus letras explícitas y cachondas. 

Este miércoles 14 de agosto la voz del neoperreo regresa a Chile para participar de la fiesta “Hasta abajo” de Redbull, donde compartirá escenario con Princesa Alba. “A ella quiero conocerla porque suena mucho. Además estoy muy contenta porque voy a presentar por primera vez mi mixtape Perreando por fuera, llorando por dentro en Chile. Mi última vez me encantó la gente, súper cariñosa, encantadora y tengo muchas ganas de cantar mis canciones nuevas y espero que la gente lo disfrute”, cuenta sobre retorno a Santiago luego de un exitoso paso en abril.

Con millones de visitas en Youtube, 138 mil seguidores en Instagram y 36 mil en Twitter, Ms Nina solo está enfocada en seguir llevando su carrera musical a lo más alto. En sus canciones, que te ponen a bellakear llevando el mensaje de movimientos sociales, feminismo y absoluto repudio a la homofobia, está su calle y las vivencias que escucha. También sus propias boludeces, dice. Por eso, es que nada ha sido fácil para llegar donde está.

“Estoy muy feliz con todo lo que he hecho hasta ahora, no me puedo quejar. Pero obviamente que costó su trabajo. Todo lo que uno consigue, lo consigue trabajando. Estoy muy feliz porque no mucha gente puede decir que vive de lo que le gusta. Ms Nina creo que es eso, es una chica que le gusta hacer música, que se rodea de buena gente, buena onda y pasarla bien, porque la vida es muy corta para estar amargado”, cuenta.

Jorgelina creció en la ciudad de Córdoba y a los 14 años emigró a Europa junto a sus padres en búsqueda de un futuro próspero, luego de los problemas financieros causados por la crisis económica al otro lado de la cordillera. 

“En Argentina estaba bien, no me faltó nunca comida, pero obviamente por la parte económica de mis padres me pude venir a Europa. Ahí cambió mi vida y todo mejoró. Tuve la suerte de que llegué a España en avión, cómoda y sentada. No como mucha gente que pierde la vida en venir a España y se muere por buscar un futuro mejor. Hay gente que lo hace bien, cómoda y gente que no. Y yo doy las gracias, tío, porque en España hay mucha inmigración y hay gente que lo pasa mal de verdad”, responde la autora de “Soy tu sicaria”. 

¿Cómo es ser artista sudamericana en Europa y estar haciéndola?

-Para mí está bien, o sea, ser inmigrante en otro país está bueno, porque conoces costumbres de otros lados y te inspira. Yo pienso que estoy en todos lados, la verdad. No estoy en un solo lugar, viajo todo el rato. Me encanta ser argentina, estar viviendo y estar haciendo música y que el mundo te conozca.

MÚSICA MENOS MACHISTA 

Hoy, con 29 años, y un equilibrado acento argento-español, se despierta y pone su imaginación a crear y fluir. Siempre con su teléfono cerca. Reconoce que no sabe cómo detallar el género del neoperreo, pero recalca que es un término inventado por la iquiqueña radicada en Los Ángeles, Estados Unidos, Tomasa del Real, como respuesta a la evolución del reguetón en tiempos de internet.

¿Cómo defines tus letras y qué te distingue a ti de otras artistas del género urbano, como Rosalía, Tomasa del Real o Paloma Mami, por ejemplo?

-Yo de adentro no lo sabría distinguir porque yo me veo de una manera, pero eso tendría que preguntárselo a alguien de afuera, como un espectador.  Lo bueno es que nos diferenciamos cada una, cada una tiene su estilo propio, marcado y ninguna es mejor que ninguna. Somos artistas generales y cada una es especial a su manera y no hay copia de copias. Lo bueno es que cada una es diferente y ninguna es igual. Si no, sería muy aburrida la música, ¿no?

¿Sientes que tu música es feminista?

-No me gustan las etiquetas a mí, pero yo sin darme cuenta empecé a hacer música que tenía un mensaje positivo hacia las mujeres, que eran libres, porque a mí me criaron así.  Me enseñaron con esos valores de una mujer independiente, libre de lo que hubiera y siempre ayudando a la gente. 

Bastante se ha criticado sobre el contenido machista y la dominación del hombre hacia la mujer en el reguetón…

-Yo pienso que sencillamente no está bien, no se puede tomar en serio cada letra que decís, porque es música para pasarla bien y divertirse. Cada uno hace lo que quiere (…) Somos música para bailar, y por ejemplo, está bueno de que ahora hay muchas chicas que hagan reguetón y música urbana y que digan lo que quieran. Es lo que tenía que haber pasado hace mucho tiempo, pero desgraciadamente todo va muy lento y poco a poco va subiendo. Antes los chicos decían que no lloraban por nadie y ahora todos los reguetoneros lloran por amor, se sienten mal y están tristes. Poco a poco va evolucionando la música, poco a poco se está haciendo menos machista y más igualitario todo. 

Y con respecto al acto de “cancelar” (dejar de seguir el trabajo de un artista y/o cualquier persona debido a sus declaraciones, actos, errores y delitos. Se usa para demostrar el descontento hacia otro y generalmente va ligado a una funa por redes sociales), ¿qué te pasa con eso?

-Yo pienso que está bien que se cancele a la gente así, pero también hay que verlo en que somos personas y se equivocan. Las personas cambian si quieren. 

¿Tú trabajarías con un “artista cancelado”?

-No, yo no lo haría porque no estaría bien, aunque hubiese cambiado. Me gusta hacer música que tenga buen feeling. No voy a hacer una canción con un tipo que me dé una mala sensación.

PAPÁ, EL MUNDO EVOLUCIONA

Ahora estás visitando a tu familia en Andalucía, ¿cómo te llevas con tu mamá? ¿Qué tan importante es ella?

-Mi mamá es mi mayor fan, comenta todas las fotos en que salgo. Ella siempre me apoya. Subo a Instagram una foto en pelotas y mi mamá ¡guapa mi hija, qué bella, te quiero! Yo le digo, “mamá, así no voy a conseguir novio”. Ella siempre fue buena onda, siempre me apoyó y creyó en mí. Mi familia me apoya mucho. 

Los padres generalmente son más conservadores que uno, ¿Qué dicen ellos de lo que haces? 

-Mi mamá no se asustó porque a mí de pequeña ya me gustaba bailar, ser sexy y ser un poco friki de chica, ella lo veía venir, jajaja. Mi mamá lo entiende porque le gusta mucho la música también. Pero obviamente hay cosas que digo en mis letras en las que dice “joder, hija, cómo dices eso”. Y yo, de alguna manera, a ellos les enseñé cosas también. Los padres siempre te enseñan cosas, yo les enseñé que la juventud que vivieron ellos ha cambiado todo. 

A lo mejor mi papá dice no, que era mejor antes, porque antes las mujeres no eran como ahora. Pero bueno, con mi papá discutir es un poco como que siempre se altera y siempre va a tener razón y nunca va a escuchar lo que yo bien digo. En cambio mi mamá, abrió la mente. Pero obviamente hay gente que se queda en los 70`s, 80`s y eso ya pasó. Es como mi papá que dice que “ahora que cantas como robot, el autotune y todo eso”, y yo le digo, el mundo evoluciona.

LAS REDES SOCIALES SON MENTIRA

¿Cómo llevas y convive tu intimidad y lo que publicas como artista en redes sociales? ¿Cómo es esa dualidad? 

-Yo pienso que un artista es una persona que tiene un alter ego que es el artista que tú te haces. Por supuesto que las redes sociales son mentira. Yo en mis redes sociales muestro mi arte, lo que me expreso, pero no enseño mi vida privada porque a nadie le interesa. Si tengo algo que decir, se lo diré a mi familia y mis amigos. La gente se obsesiona con el cuerpo, con ser perfecto, con una vida perfecta cuando es mentira. Las redes sociales me gustan pero tampoco tanto, porque enseñar todo lo que hacés, enseñar que tu vida es perfecta, que puede no ser verdad. 

Claro, toda la mierda la podemos tapar con un filtro…

-Exactamente. La gente está obsesionada con eso. Pero claro, yo no puedo dejar las redes sociales porque es una herramienta de trabajo, pero muchas veces digo, ¡joder, me encantaría cerrar Instagram! Porque es un poco de envenenamiento todo eso.

¿Cómo manejas los malos comentarios, los haters, los joteos por Mensajes Directos de Instagram?

-Yo, por ejemplo, cuando antes era más insegura y empecé en todo esto, yo me ponía mal. Ahora cuando llegan comentarios malos me cago de la risa, porque la gente a veces es demasiado ingeniosa. Pero a veces me levanto y leo un comentario mal, pues, me jode. Igual, hay más comentarios buenos que malos. La gente está muy aburrida y amargada. Y con respecto al joteo, como tú dices, me escriben muchos chicos la verdad. Pero yo no suelo conocer gente por internet, si conozco a un chico prefiero que sea en una discoteca o en algún lugar afuera, en la vida real. 

¿Y tú le envías Mensajes Directos a algún tipo que viste en Instagram que te haya gustado?

-Sí, pero me es difícil ligar con alguien cuando te conocen un poco. Yo me he metido a Tinder y me dicen “¿Tu eres Ms Nina, no? Tú eres la que canta esto, tú eres la que hace eso” y ya se cohíben un poco. Y dicen me quito de aquí, qué hago aquí. Por eso prefiero la vida real.